Archivos – julio, 2009

Este sentimiento no es tan negativo como parece. La nostalgia puede resultar benéfica, siempre que no sea exagerada o se vuelva crónica
La melancolía al no estar en casa junto a tus seres queridos, la tristeza originada por una pérdida, así se define a la melancolía, un sentimiento que al igual que la tristeza, la mayoría de las personas suelen rechazar por sus connotaciones supuestamente nocivas.
Demostrado lo contrario
En recientes investigaciones se ha comprobado que la añoranza y el desánimo, que son inevitables en algunos momentos de la vida, no resultan perjudiciales sino que incluso pueden ser positivos para el equilibrio psicológico y emocional de las personas que los sufren.
Las investigaciones de un grupo de la Universidad de Southampton en el Reino Unido, coordinado por el doctor Tim Wildschut, han dado un nuevo enfoque a la nostalgia, la cual “mejora la salud, eleva la autoestima, fortalece los lazos sociales y hace que la vida cobre más sentido”, según los autores.
“Aunque la nostalgia ha sido tratada como un problema, este sentimiento es fundamental en el ser humano, para contrarrestar la soledad y escapar de los problemas cotidianos”, según Wildschut.
El investigador y su equipo realizaron una serie de ejercicios que inducían a sentir nostalgia al escribir o leer textos o evocar recuerdos de la infancia a distintos grupos de estudiantes británicos, chinos y estadounidenses.
Aquellos participantes que trajeron a su mente un recuerdo nostálgico se sentían después mucho más felices que quienes habían recordado algo ordinario.
“Gracias a la nostalgia, que impulsa la inspiración y el optimismo, uno vuelve a sentirse querido y la soledad desaparece”, explica el experto de Southampton.
El dolor: la semilla del cambio
Estos estudios también mostraron que hay dos factores decisivos que hacen aflorar nostalgia en las personas: el mal humor y la sensación de soledad.
En una sociedad como la actual, en la que la felicidad es valorada como una de las máximas prioridades de la persona y se venden millones de libros de autoayuda con recetas para conseguirla, la tristeza es percibida como algo inconveniente y desagradable, casi como una patología de la que hay que liberarse.
Pero cada vez más especialistas en salud mental consideran el desánimo como una emoción necesaria que impulsa cambios y reflexión en las personas con pena, es decir, la tristeza sirve para evolucionar y detenerla es contraproducente. (más…)
31 julio, 2009
¿Sabías que si mides menos de 1.60 m se te considera de estatura baja? A
veces puede ser conveniente, sin embargo si quieres medir unos centímetros más sin sufrir el dolor de usar tacos altos todo el tiempo, los siguientes consejos son muy útiles para aumentar tu talla:
Usa líneas verticales. Ya sean delgadas o gruesas, la ilusión de altura que las líneas verticales te brindarán te encantará. La líneas elongan el cuerpo mientras que al mismo tiempo lo hacen lucir más delgado.
Continúa con los patrones verticales como por ejemplo con el corduroy. O luce más sexy con aberturas en la falda, ya sea al costado, adelante o atrás. Patrones ribeteados verticalmente o pliegues también contribuyen al look alto.
Usa polos cuello V. El cuello V da la ilusión de un torso más largo, aún cuando todos sabemos que lo único que nos da físicamente más altura son los tacos altos. Y hablando de zapatos, los que tienen plataforma son una forma muy buena de ganar centímetros sin maltratar tus pies.
Introduce accesorios a tu look que le agregarán altura a tu imagen como una
chalina de seda, aretes largos, collares largos. Accesorios como lentes de sol, sombreros, pañoletas, sombreros, ganchos para el pelo o pashminas pueden también darle un realce a tu altura.
Cuando selecciones tus pantalones escoge unos largos que cubran tus medias y descansen sobre tus zapatos. De esta manera tus piernas lucirán más largas.
Esfuérzate en coordinar un buen atuendo, enfócate en lo que puedas cambiar o agregar a tu imagen y no en lo que no puedas cambiar de ella. Una vez escogido el atuendo combínalo con los mejores zapatos, cartera y accesorios que puedas encontrar en tu closet.
Fuente: www.webdelabelleza.com
31 julio, 2009
Siempre que se elijan adecuandamente, las joyas son accesorios que pueden
ayudarnos a realzar cualquier atuendo. En la sencillez está la elegancia, reza el dicho, nunca mejor empleado que en este caso.
Hay una gran diferencia entre las joyas las que podemos llevar de día y las que debemos reservar para la noche. Las joyas que se lleven en el día deben ser más sencillas, podemos elegir entre oro, plata o perlas, las que luzcamos por la noche, en cambio, si podrán ser algo más llamativas, más grandes o con gemas.
Teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones podremos saber cuáles joyas debemos lucir y qué es lo que debemos evitar si deseamos proyectar siempre una buena imagen:
Llevar mas de dos anillos en una sola mano resta elegancia (este es uno de los errores más comunes), trata de no caer en él y si vas a lucir un anillo grande, es preferible no añadir otro.
Si llevas una joya llamativa, las demás deben ser sencillas. Deja que ella sea la
protagonista.
Equilibra el tono de tu ropa con las joyas. Cuando uses colores fuertes, prefiere las perlas, el oro o la plata, y, por el contrario, si vistes tonos oscuros opta por joyas en colores vibrantes como rojo, ambar, verde o turquesa.
Cuando uses anillos y aros con piedras o gemas, las otras prendas deben ser lo mas delicadas posibles para evitar lucir recargada. Las joyas con pedrería son muy elegantes pero hay que usarlas en forma moderada.
En el día, para ir a la oficina o la universidad se puede usar joyería mas económica, pero para asistir a cenas, fiestas o eventos especiales es recomendable que inviertas en joyas de valor y clásicas como un collar de piedras legítimas, un juego en plata u oro o con piedras.
Fuente: www.webdelabelleza.com
31 julio, 2009
Bí-O, de Garneir, asegura una protección de 48 horas sin alcohol ni
sustancias que irriten la piel.
Con elementos que se encuentran naturalmente en la piel, como cinc y ácido pidólico, el nuevo desodorante de la marca francesa Garnier, Bí-O, asegura una eficaz protección de 48 horas. Sin alcohol ni sustancias que irriten la piel, su alta tecnología en base al activo acti-cuteine fue desarrollada de forma exclusiva por un grupo internacional de científicos
que se inspiraron en la biología de la naturaleza humana para potenciar las defensas antitranspirantes del cuerpo.
Fuente: www.paula.cl
31 julio, 2009
El extremo exacerbado y sobredimensionado del sentimiento que mueve
nuestra vida puede llevarnos, sin advertirlo, a la crónica roja. Conozca cómo el amor llevado al límite es una perniciosa enfermedad.
La pasión y la euforia caracterizan al enamoramiento, estado maravilloso en el cual, como si se tratase del efecto de un elixir embriagador, vemos la vida de otro color y al ser amado como el artífice de todo cuanto poético y sublime podamos experimentar. Sin embargo, cuando el apego a la pareja se intensifica y convertimos a esa persona en un órgano vital, cuando le conferimos el poder de definir nuestro yo y dirigir nuestro destino, estamos en presencia de la adicción interpersonal o dependencia afectiva.
Consultamos a Luis Madrid, psiquiatra especialista en trastornos afectivos y terapia de pareja, para conocer las señales de alerta que tornan el delicado rosa del amor sano en el peligroso vinotinto de las relaciones tormentosas, esas donde el sufrimiento y la angustia imperan.
Más que celos
“La adicción al amor es un trastorno emocional y conductual, en el cual el sujeto deposita en su pareja una excesiva carga de amor y dependencia”, indica Madrid y explica que por ello la relación se torna en una fuente de angustia, frustración y dolor, en lugar de predominar el bienestar. Un rasgo distintivo es la incapacidad que tienen sus miembros de alternar los roles de amante y amado, ya que existe mucho control y demanda por parte de la persona dependiente.
En la adicción afectiva -trastorno hasta veinte veces más frecuente en las mujeres- existe una dependencia emocional muy intensa con la persona amada a tal punto que sólo pensar en la separación produce un terrible cuadro de angustia y abstinencia, similar al experimentado al dejar cualquier droga o comportamiento compulsivo.
El objeto de adicción no es una cosa o substancia sino una persona particular. Puede tratarse de un individuo que establece vínculos muy fuertes con varias personas, pero su dependencia se manifiesta con la pareja de ese momento que lo genera. “Lo más común es que termine una relación con una pareja a la cual era adicta y luego inicie otra repitiéndose el patrón”, explica Madrid.
Amarte o morir
El adicto al amor es muy voraz, le gusta acaparar a su pareja, que constantemente y de forma obsesiva le demuestre su afecto y deseo, que públicamente haga saber a los demás cuánto lo quiere, que le colme de detalles, que le dé la seguridad de que no le va a dejar, lo cual lo convierte en una persona absorbente que agobia al otro, quien termina por abandonarlo u opta por el maltrato y haciendo que la relación se torne sadomasoquista.
Esta situación hace de los adictos personas de relaciones múltiples y cortas, porque no les toleraron su comportamiento o lo contrario, relaciones muy largas pero llenas de maltrato y descalificaciones.
Existe una psicodinámica entre los miembros de esta pareja, en la cual el dependiente afectivo se automutila psicológicamente y coloca su autoestima y su esencia como individuo, de manera irracional, en su pareja; “Esta persona es el depositario de mi existencia, si ya no está, mi vida no tiene sentido, es imposible sobrevivir”, afirma Madrid, y agrega que así el sujeto dependiente se siente infravalorado, con poca confianza y piensa en él como algo sin consistencia que se materializa sólo junto a su pareja.
Uno de las rasgos distintivos de los adictos al amor es la presencia de distorsiones cognitivas asumidas como verdades absolutas. Estas concepciones se expresan como frases que, aunque sean dichas en tono lúdico, si son repetidas constituyen una señal de alarma: “no puedo vivir sin él o ella”, “prefiero la muerte a estar sin él / ella”, “si él se va, el dolor es tan intenso que me voy a morir / me voy a volver loca”, o “prefiero morirme antes que él”. Estas expresiones evidencian la percepción de la muerte como la única alternativa ante la pérdida, “Lo cual tiene sentido porque en esta persona están depositadas cosas muy valiosas, es como si me arrancaran un órgano vital”, enfatiza el especialista.
Otra de las distorsiones de los adictos, que Madrid describe como clásica en las consultas, es “como él no hay otro, así que no llegaré a sentir algo como esto”. Esta frase describe el carácter único que el adicto le confiere a su pareja y el afecto sobredimensionado que esgrime como justificación para continuar en esta díada patológica. Este parámetro distorsionado se desmonta fácilmente al preguntar cuándo conoció a la pareja: “Si el paciente me dice ‘la conocí a los 26 años’, yo le hago ver que vivió tranquilamente y feliz antes de conocerla”. A través de preguntas como ésta el psiquiatra va trabajando en un proceso que en terapia se denomina corrección de las distorsiones cognitivas. (más…)
31 julio, 2009
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