
¿Cómo superar una infidelidad?
Noviembre 20, 2009Es una de las situaciones más difíciles de superar en pareja. Y es que la
pérdida de la confianza pocas veces se puede reconstruir, la duda sobre si el otro sigue en su engaño es latente y deja huella en la autoestima de quien la vive. Acá te damos algunas claves para seguir luego de vivir una experiencia así.
Ser víctima de una infidelidad involucra un desequilibrio emocional importante, la pérdida de autoestima, cuestionamientos, rabia, dolor, impotencia y una serie de dudas respecto a por qué la pareja fue infiel se atiborran en la mente de quien la sufre.
Ante esta situación, el tomar una postura conciliadora frente al tema es lo esencial. El culparse a sí mismo y al otro encierra una actitud poco sana logrando que el proceso de recuperación sea mucho más lento y doloroso.
Si bien en un comienzo todo se vea negro, poco a poco las cosas se van tomando desde otra perspectiva. Lo que hoy es doloroso mañana puede tener otro color. Todo depende de uno mismo, de cómo se enfrente y qué actitud tengas para superarlo. A fin de cuenta lo que nos pasa en la vida repercutirá dependiendo de la actitud que tengamos para enfrentar las cosas.
Si no sabes cómo empezar a sanar, acá te damos algunos consejos del sicólogo Alexis Audicio, experto en terapia familiar y Académico de la Universidad de Las Américas.
Paso a paso
• Evaluar daños: Lo primero que debes tener en cuenta es de qué forma afectó la infidelidad en tu vida. Si fue de una vez o durante años, puede significar una diferencia en cómo enfrentarla. Sin duda, todo depende de la persona, pero usualmente las infidelidades de una noche causan menos daño que un engaño que se ha mantenido en el tiempo, ya que el efecto de sentirse sólo una parte de la vida del otro deja huellas más potentes en la valoración que el afectado hace de sí mismo.
• Establecer un objetivo: Luego de sufrir una infidelidad y de reconocer el valor que ella tuvo sobre tu vida, es importante que establezcas un objetivo de superación y reconstrucción de la autoestima perdida. No hay nadie mejor que uno mismo para darse ánimo y seguir adelante. El quedarse pegadas en el engaño no sólo no nos dejará mirar hacia el futuro sino que nos traerá dificultades en el presente. Te recomendamos realizar actividades que te despejen la mente, que te relajen. No dediques todo el tiempo a pensar en lo ocurrido.
• Asumir la realidad: Suele ocurrir que cuando nos enfrentamos a situaciones que desequilibran nuestra vida nos negamos a asumirlas tal cuan son. Optamos por hacer de cuenta que nada ha pasado, incluso, llegando a creer que es así. Está bien que no quieras andar por el mundo contando lo que te paso, pero eso no quiere decir que creas que todo sigue igual y termines tapando algo que finalmente va a explotar. Asumir el engaño y cómo te sientes al respecto, es fundamental en la recuperación. No tiene nada de malo pedir consejo y oído a tus mejores amigas o familia. Recuerda que tú no has hecho nada malo.
• Evitar la morbosidad: Una de las primeras preguntas que surge luego de la
infidelidad son: ¿Por qué a mí?, ¿Qué tengo de malo?, ¿Qué tendrá ella que no tenga yo?, entre otras. Pues bien, no tiene nada de malo que converses con tu pareja respecto a lo que sucedió y que le preguntes por qué ocurrió el engaño, pero ojo con irte a extremos. No caigas en la morbosidad de querer saber cómo es ella o qué tiene mejor que tú. Una actitud así sólo te ayudará a bajar más tu autoestima. Recuerda que el problema no es que ella sea mejor que tú. Y si bien un engaño nunca ocurre de la nada, ya que por lo general es producto de problemas de la pareja, ambos tienen algo de responsabilidad.
• Realizar un autocontacto: Nada mejor para superar una mala experiencia que darte tiempo para ti, para saber cómo te sientes y darte cuenta de lo que necesitas para sanarte. Ningún sicólogo sabrá mejor que uno qué es lo que nos pasa. Así que otórgate tiempo, y aprende a reconocer tus propios ritmos, sólo de esa forma podrás saber cómo seguir adelante. Cada experiencia es única y si bien hay generalidades, cada cual tiene una forma y ritmo de sanación distinto. Reconoce el tuyo.
• No des en el gusto al resto: Seguramente tus amigos y familiares, al saber lo que te pasa, te harán una serie de invitaciones a bailar, salir, viajes, comidas, etcétera. Ante eso, sólo recuerda una cosa: “No hagas lo que no desees o no te sientas preparada a hacer”. Como ya te decíamos, cada uno tiene su tiempo y espacio para hacer las cosas y si no te sientes a gusto saliendo, no lo hagas. No hay nada peor que responder a las exigencias del resto y olvidarte de las propias. Date el espacio que necesites para vivir lo que te esta pasando.
• No todos son iguales: Uno de los peores errores que se cometen al estar frente a una infidelidad, es asumir que todos los hombres son iguales cuando la verdad es que no es así. El que tu pareja te haya engañado no quiere decir que en el futuro otra persona te haga lo mismo. Recuerda que todos somos diferentes, generalizar lo malo no te llevará a ninguna parte. Darte una nueva oportunidad y abrir tu corazón a otra persona sólo te traerá cosas positivas. Evita el odio y el rencor.
• No involucres al resto: Los problemas de pareja, son exclusivamente de los dos. Deja de lado a los amigos, parientes y, sobre todo hijos, y evita abanderizarlos con uno u otro. No sólo los pondrás en una situación complicada, sino que tú misma sufrirás las consecuencias de hacerlos elegir por quién de los dos tomar partido. Los amigos no tienen nada que ver en los problemas con tu pareja y pueden seguir siendo leales a ambos.
• Busca ayuda profesional: Muchas veces hay situaciones que se pueden resolver con la voluntad de hacerlo, pero debes ser capaz de darte cuenta si estas siendo superada por la infidelidad. Cuando ya no sólo el problema te afecte a ti, en cuanto a cómo te sientas, y empiece a afectarte en todos los aspectos de tu vida cotidiana, como las relaciones en el trabajo, familia o amigos, deberías considerar la posibilidad de que tú sola ya no te bastas para resolver el problema y acudir a un profesional que te pueda orientar, sobre todo si estas al borde de una depresión.
• Equilibrar mente y corazón: Sea cual sea la decisión que tomes con respecto a tu pareja debes evitar tomarla en caliente. La rabia y el dolor pueden nublar tu buen juicio y por eso es mejor esperar a que se calmen las cosas, conversar con tu pareja y evaluar la posibilidad de reconstruir la relación o definitivamente optar por otro camino. Si crees que es imposible recuperar la confianza, el experto nos cuenta que no es así. Todo depende de la disposición real que se tenga a dar una segunda oportunidad. Es posible.
Fuente: www.terra.cl






