Archivos – febrero, 2010

Andar en bici es uno de los mejores favores que te puedes hacer a ti misma. Los beneficios físicos y estéticos son muchos, además de que ayuda a disminuir el estrés y a hacernos personas más felices. Descubre en el siguiente artículo lo bien que le hace la bici a tu salud.
Andar en bicicleta no sólo nos ayuda a mantenernos saludables y en forma, sino que incluso está de moda. En el último tiempo las calles de las ciudades se han ido llenando de personas que, sobre sus bicicletas de distintos tipos y diseños, buscan zafarse de los embotellamientos y del estresante tráfico, además de hacerle un favor a su salud.
Andar en bicicleta contribuye a mejorar y prevenir dolores de espalda, elimina el estrés, quema muchas calorías y además, ayuda a fortalecer y esculpir piernas y glúteos.
Distintos estudios han demostrado que quienes montan en bicicleta regularmente visitan menos veces al año al médico, en la medida en que su sistema inmunológico, defensas y estado de salud en general, se ve favorecido y fortalecido con el ejercicio diario que significa el andar en bicicleta.
A continuación te dejamos un detalle de los beneficios que te entrega montar en bici, a ver si te empiezas a motivar y entusiasmar con esta sana y ecológica forma de movilizarse.
• 10 minutos de bici al día: mejora considerablemente las articulaciones de todo tu cuerpo.
• 20 minutos de bici al día: ayuda a fortalecer el sistema inmunológico
• 30 minutos de bici al día: mejora la capacidad cardiaca.
• 40 minutos de bici al día: aumenta la capacidad respiratoria.
• 50 minutos de bici al día: contribuye a disminuir el peso corporal.
• 60 minutos de bici al día: ayuda a eliminar y prevenir el estrés.
Ya lo sabes, sólo te queda subirte a tu bici y comenzar a olvidarte del auto o del bus y así podrás mejorar tu salud y condición física al ritmo del pedaleo.
Fuente: www.pretenciosas.com
26 febrero, 2010

Muchas mujeres tienen una vida con muchas actividades, como criar niños, cuidar familiares mayores, atender la casa, trabajar fuera del hogar, realizar actividad física, etc. Este estilo de vida requiere, entre otras cosas, llevar una dieta que te brinde energía, buena salud y bienestar. A continuación, entérate cuáles son los alimentos que no te pueden faltar.
El hierro es indispensable para evitar la anemia, que se traduce en cansancio, caída de cabello, uñas blandas, entre otros signos. Lo encontrarás principalmente en las carnes rojas, morcilla, hígado, riñón, aves y pescados.
Los alimentos de origen vegetal que aportan hierro (legumbres, frutas secas, granos integrales) no poseen buena bio-disponibilidad: es conveniente acompañarlos con carne o vitamina C para aumentar su absorción.
El calcio es muy importante en la formación de los huesos: consúmelo en cantidades adecuadas en la etapa de formación ósea, así como en la pre- y post-menopausia. Este mineral lo aportan los lácteos como la leche, el yogur (entero o descremado), los quesos, así como sardinas con esqueleto, brócoli, berro y frutas secas.
Si eres una mujer en edad fértil, no olvides incorporar ácido fólico: es muy importante para el desarrollo del tubo neural del bebé, y debe ser consumido desde antes de quedar embarazada.
• Lo encuentras en los vegetales de hojas verdes como la espinaca, en espárragos, brócoli, hígado, carne vacuna magra, papas, naranjas.
Para retrasar el envejecimiento y prevenir enfermedades cardiovasculares y cáncer, consume antioxidantes, por ejemplo: nueces, carotenos (zanahoria, tomate, naranja, espinaca, lechuga), té verde y cacao.
Importante
• Una dieta equilibrada y completa asegurará un buen rendimiento tanto físico como intelectual.
• Aunque estés muy ocupada, dedícale tiempo a tu alimentación: te ayudará a sostener todas tus ocupaciones con plena salud.
Fuente: www.wiki.biensimple.com
25 febrero, 2010

Comenzar una dieta para adelgazar puede ser difícil, pero tanto o más dificultoso es mantener los kilos bajados. ¿Cómo hacer para llegar a la meta fijada y que los resultados sean duraderos? Aquí te ofrecemos algunos tips.
Pasos
1.-Planifica tus comidas: En lo posible, los horarios de cada una: evitarás comer cosas que engorden en momentos de ansiedad.
2.-Aprende a decir “No”: Cuando te conviden algo fuera de tu dieta: aunque te lo ofrezcan con cariño, puedes responder con un “No, gracias”, y explicar que estás haciendo un esfuerzo para adelgazar.
3.-Antes de comer algo no planeado: Intenta beber 1 ó 2 vasos de agua: te dará sensación de saciedad.
4.-Lleva un cuaderno de dieta: Reconfórtate escribiendo las tentaciones que pudiste evitar durante el día.
5.-Identifica las situaciones peligrosas: Para poder manejarlas: las horas entre comidas, el momento de cocinar, el espacio entre la cena y el momento de acostarte, los tiempos de espera, y otros.
6.-Observa: La conducta frente la comida de las personas obesas y de las que son delgadas: compáralas y trata de detectar similitudes y diferencias.
7.-Con ánimo: Coloca en algún lugar visible (por ejemplo tu agenda, el escritorio o la puerta de la heladera) una foto de cuando estabas en forma o una frase que te recuerde el compromiso que asumiste.
Importante
• Adelgazar demanda esfuerzo: pon energía y concentración en adoptar conductas saludables hasta que se transformen en hábitos.
• Los ejercicios aeróbicos (caminar, correr, bailar, andar en bicicleta, entre otros) son excelentes ayudas para bajar de peso.
Fuente: www.wiki.biensimple.com
25 febrero, 2010
¿Talla, busto y caderas anchas? ¡Qué importa! Para lucir bella y a la moda no
es necesario unatalla S . Sigue estos tips y verás cómo aumentarán las miradas hacia ti.
1. Lo primero que debes hacer para vestirte bien es definir tu propio estilo, de esta manera puedes combinar prendas de moda con las prendas que habitualmente usas para que consigas lucir bien.
2. Analiza qué es lo que más resalta en tu cuerpo y qué es lo que menos te gusta recordando que las prendas claras agrandan o realzan y las oscuras disimulan.
3. Una premisa a recordar: La moda no incomoda. Como lo sabes, lamentablemente los diseñadores se basan en mujeres delgadas al crear sus prendas, por lo que si eres de talla grande y más bien rellenita, hay muchas cosas que no podrás usar. En este caso te recomendamos usar son los accesorios ya sean bufandas, mascadas o joyas, pues éstos quedan a cualquier persona.
4. Si eres de busto grande: Los escotes en forma de V son ideales para disimular el busto muy grande, elige blusas en colores oscuros para que realcen un bonito escote y estilice el torso, las camisas ajustadas también favorecen a este tipo de mujeres cuidando que los botones no se abran.
Si eres de busto pequeño: Elige cuellos cuadrados o strapless, si te sientes
muy descubierta puedes utilizar una mascada o chalina para cubrirte.
5. Si eres de brazos gruesos: Afortunadamente hay blusas con tela elástica que ayudan a disimular el brazo, logrando el efecto de que luzca más delgado.
6. Si eres de abdomen grande: Elige blusas amplias, chaquetas con botones dobles y túnicas en forma de A que te ayudarán a esconder el abdomen.
7. Si no tienes curvas: Si tienes poco busto, no tienes caderas ni pompis no te perturbes pues a ti te favorecen los pantalones con bolsillos atrás, faldas tableadas, cinturones angostos o chaquetas con cinturón y faldas entubadas.
8. Si tienes cuerpo de pera: Este tipo de cuerpo se distingue por tener el torso pequeño y mucha cadera, en este caso los colores claros deben ir en la parte superior y los oscuros en la parte baja para disimular la cadera.
Por último es una cuestión de actitud ya que hay algunas mujeres que no gustan de usar colores muy llamativos y otras sí, pero siempre trate de elegir prendas que la hagan sentir segura y cómoda.
Como vez tienes muchas maneras de sentirte y verte bella, aunque no seas talla “S” como las modelos de las revistas…recuerden… como ustedes se sientas el resto de las personas las apreciaran como tal.
Fuente: www.feminis.com
25 febrero, 2010

Algunas personas se enamoran siempre de quienes necesitan ayuda, con el único fin de sentirse útiles y queridas. En estos casos se produce un problema en que la pareja no importa, pues no se trata de una relación armónica y madura, que es el ideal que la mayoría busca.
Se trata de una coodependencia en la que uno de sus miembros sufre una enfermedad, necesidad o adicción; por lo que el otro dedica su vida a cuidarlo y ayudarlo, pero sin dejar que se cure completamente, pues lo que le da sentido a su vida es sentirse útil y necesitado.
En estas relaciones se produce una lucha en que cada uno ejerce su poder de control sobre el otro ejerciendo papeles de salvador o víctima. Ninguno se da cuenta de lo que ocurre, correspondiendo a un tercero la responsabilidad de hacerlo evidente.
Esta coodependencia también puede provocar una serie de síntomas psicosomáticos inespecíficos, dolores de cabeza, desarreglos digestivos menstruales, insomnio o trastornos psicológicos o enfermedades como la depresión, la obesidad, la bulimia.
Los primeros síntomas serían no estar a gusto, no sentirse feliz, no querer llegar a casa, no sentir deseo. Ante esto siempre cabe preguntarse a uno mismo si está conforme con la relación y que se espera para el futuro.
Fuente: www.feminis.com
25 febrero, 2010
Página siguiente
Página anterior