Usar correctamente un preservativo ofrece cerca del 98% de protección. ¡Entérate! ¿Cómo funciona?
Es una funda de látex que actúa como barrera, evitando que el esperma llegue al óvulo. También se consiguen preservativos de poliuretano para aquellos alérgicos al látex. Otra opción, aunque menos popular, es el condón femenino.
Si el preservativo se usa correctamente ofrece el 98% de protección. Para evitar el embarazo lo debes manejar con cuidado, y nunca usarlo junto con lubricantes a base de petróleo como la vaselina. Asegúrate siempre que el preservativo que vas a usar no esté vencido.
Todos podemos usar preservativos.Sólo las personas alérgicas al látex deben tomar precauciones.
Ventajas
- Ofrece buena protección contra las enfermedades de transmisión sexual
- Se consigue fácilmente en tiendas y máquinas expendedoras
- El hombre tiene control sobre la contracepción
Desventajas
- Puede romperse
- Puede salirse durante el coito
- Puede opacar las sensaciones
- Algunas personas son alérgicas al látex
- Puede estorbar la espontaneidad
Si estás pensando que en realidad toda la idea de usar preservativo no es excitante, imagínate como habrá sido la experiencia en el siglo XVIII, cuando estaban hechos de ¡intestinos de cabra y cordero!
A dos meses de haber sido mamá, la actriz está embobada con su primera hija. No tiene ganas de nada más que de estar con ella. Por ahora, ningún proyecto la podría alucinar como para dejarla, dice. Y aunque confiesa estar agotada, se le ve radiante.
Suena una llave abriendo la puerta del departamento y entra Cristián Campos con un papel, los lentes ópticos y el llavero en las manos, la camisa fuera del pantalón y un polerón de buzo con el gorro puesto. Saluda contento y, antes de ordenar cualquier cosa, se vuelca de inmediato a darles un beso a sus mujeres. Eso es lo único que le importa. María José está sentada con su hija de casi dos meses en los brazos y con una enorme sonrisa le cuenta a Cristián que Julieta acaba de despertar, y que ha dormido toda la tarde. “No te puedo creer. Aaaah, exquisita…”, dice él, mientras se sienta lentamente al lado de su mujer. Durante unos cinco segundos María José Prieto y Cristián Campos se quedan mirando en silencio a Julieta, contemplándola, quien muy tranquila los mira de vuelta. Tienen esa sonrisa de padres recientes; les sale el amor por todos lados.
Para que la entrevista continúe, el papá, hipnotizado con su pequeña, la toma en brazos y la lleva a sacarle los ‘chanchitos’. María José se relaja y pone sus manos en un enorme tazón con agua de hierbas que se lleva a la boca. Esta tarde luce la cara sin maquillaje, una larga camisa a cuadros de colores sobre unas calzas negras y polainas de lana roja. Aunque dice que su vida de madre es bastante agotadora, se le ve con la cara iluminada, liviana, con movimientos lentos y los ojos chispeantes.
El resultado de Washington
Hace un año, María José estaba viajando a Washington a iniciar su vida de casada. Aunque fue un matrimonio privado, se comentó bastante en los medios: de esa forma la actriz, de 35 años, sellaba su historia de amor con un hombre 18 años mayor que ella, tras ocho años de cortes y reencuentros.
La vida en Estados Unidos fue un paraíso, dice. Mientras su marido ejercía las funciones de agregado cultural, ella se dedicó a ser dueña de casa. Como a las nueve de la mañana ya estaba en pie –porque nunca ha sido buena para levantarse tarde– y se iba a clases de yoga. Leía novelas o libros de esa disciplina, iba a San Francisco o Chicago en busca de maestros de yoga, caminaba por los parques, visitaba los cafés, los museos y andaba en bicicleta. También cocinaba mucho. Su vida, hasta ahora, la había dedicado casi entera al trabajo, así que de cocinera, confiesa, no tenía nada. Buscando recetas en Internet y hablando por teléfono con su abuela, aprendió a cocinar de lo más bien. De repente, a las 11 de la mañana se encontró picando cebolla, con la casa pasada a ajo y preparando un budín para esperar a almorzar a Cristián quien, por supuesto, estaba sorprendido. Le gustaron mucho esa vida, esa tranquilidad y ese espacio con su marido. “Y el resultado está ahí, durmiendo”, dice con una sonrisa.
Julieta es una bebé de casi dos meses, con manos finas, ojos achinados igual a su madre, ceño fruncido como a su padre y una boca perfectamente delineada. Tiene la trompita estirada. “Es muy sapa”, dice su mamá. Y es verdad. Lo mira todo, fijamente, con algo de seriedad.
Su hija, dice, se ha convertido en su unitema porque ha invadido todos los ámbitos y también, como le dice Cristián, la ha llenado de un silencio especial, que es la expresión de esta intimidad que vive con su hija.
Que lindo me parece tener esta experiencia de maternidad.
Un aplauso del público puso el ruido de fondo para los créditos de “Nostalgia de la luz”, la película que el cineasta chileno Patricio Guzmán (68 años) estrenó ayer durante el Festival de Cannes, en su primera exhibición para la prensa. La cinta participa fuera de concurso, pero dentro de la selección oficial de un certamen que no es extraño para el crédito local en tierras galas.
La nueva película de Guzmán transcurre a tres mil metros de altura, bajo los cielos claros del Desierto de Atacama. Los protagonistas de “Nostalgia de la luz” dividen su mirada hacia dos direcciones: algunos hacia las estrellas, en concordancia con su profesión de astrónomos y también familiares de desaparecidos; y otros al suelo, como Victoria y Violeta, mujeres que se han pasado 28 años buscando los restos de sus familiares, víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet.
Un terreno conocido para el cineasta. Primero, porque su residencia está establecida en Francia, un país que participó en el financiamiento de la obra junto a Televisión Española. Y fue también en Cannes donde Guzmán descorrió el velo para dos de sus títulos anteriores: “Salvador Allende” (2004) y “El caso Pinochet” (2001).
La película de Guzmán encabeza la presencia chilena en Cannes, que completa el corto “Blokes”, de Marialy Rivas, basado en un cuento de Pedro Lemebel, y que va por la Palma de Oro en su categoría.
Felicitaciones!
Chicas, no dejen de dejar sus comentarios.
Saludos, Coté.
Una decisión cuidadosa
La esterilización consiste en una operación bastante simple, durante la cual el cirujano liga las trompas de Falopio (donde se produce la fertilización del óvulo por el espermatozoide) de una o distintas formas, haciendo casi imposible el transporte y fertilización del óvulo. Tu médico debe informarte bien acerca de la operación y los riesgos asociados. También, debe establecer claramente que la esterilización no es 100% efectiva contra el embarazo.
Hoy en día la mayoría de las operaciones de esterilización se realizan en el día. Por lo general necesitarás anestesia general y la operación será una laparoscopia (unas pocas esterilizaciones se realizan bajo anestesia local).
Un laparoscopio es un minúsculo telescopio de metal, que se pasa a través de una pequeña incisión en el estómago para que el cirujano pueda ver el interior de tus trompas. Luego se inserta un pequeño instrumento a través de otra pequeña incisión, que inserta un clip o un anillo en cada trompa.
¿Quiénes pueden ser esterilizadas?
Casi todas las mujeres podemos ser esterilizadas. Sin embargo, los cirujanos prefieren hacerlo en mujeres mayores de 30 años y que ya tienen hijos.
Los buenos médicos querrán discutir en profundidad el tema contigo, ya que se trata de una intervención que debe ser considerada con cuidado, por ejemplo muchas mujeres tienen luego una segunda relación o matrimonio, y entonces podrán querer tener un bebé con su nueva pareja.
Existe una operación que revierte la esterilización pero sus resultados no son muy buenos. Además probablemente esta intervención no sea cubierta por la seguridad social.
Post-operatorio
Tus períodos no se verán afectados por la esterilización, pero algunas mujeres tienen períodos más copiosos luego de esterilizarse.
Tu producción hormonal y tu libido deberían no verse afectadas.
Una operación donde se corten efectivamente las trompas de Falopio es menos común en la actualidad. Esta también se realiza a través de una incisión en el abdomen o a través de la vagina.
Chicas, qué opinan sobre esto? lo haz pensado? lo haz hecho ya? Cuéntanos, compartamos experiencias.