EL PODER ANTIOXIDANTE
15 julio, 2010
El ejercicio físico intenso, el estrés, la contaminación ambiental, el tabaquismo, el alcoholismo, una dieta inadecuada y la sobreexposición a radiaciones solares aumenta la producción de radicales libres, un tipo de moléculas que ocasiona a lo largo de la vida efectos negativos para la salud. Esto se produce de la siguiente manera: en nuestro cuerpo hay células que se renuevan continuamente (de la piel) y otras que no (células del hígado). Con los años, los radicales libres pueden producir una alteración genética sobre las primeras aumentando el riesgo de padecer cáncer, y reducir la funcionalidad de las segundas (las células que no se renuevan), lo que es característico del envejecimiento y se llama “estrés oxidativo u oxidación”. Pues bien, los llamados antioxidantes simplemente frenan el daño oxidativo.
Los antioxidantes se definen como un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos) que bloquean el efecto dañino de los radicales libres. La primera defensa antioxidante es de tipo enzimático, se origina al interior de nuestro organismo y opera de dos formas: evita la formación de radicales libres a partir de otras moléculas, o convierte los radicales libres existentes en moléculas menos perjudiciales antes de que puedan reaccionar y dañar a otras moléculas vecinas. La segunda barrera son los antioxidantes no enzimáticos, que provienen de los alimentos presentes en la dieta. Su misión es atrapar o neutralizar radicales libres interrumpiendo las reacciones en cadena a través de las cuales se propaga el daño que éstos producen. Destacan en este grupo: vitamina A, vitamina E, glutatión, vitamina C, flavonoides y polifenoles.
Frutos que mejoran la salud
Las exportaciones de berries como frambuesas, arándanos, frutillas, moras y otros comenzaron hace unos 20 años atrás, pero hoy la demanda de estas bayas ha ido en aumento. Se pueden exportar como fruta fresca, congelados o deshidratados -según la demanda de los consumidores- pero sin duda una de las razones fundamentales de este éxito tiene que ver con sus propiedades antioxidantes.
Los arándanos son ricos en vitamina C y ácido fólico. Destacan por su efecto antibiótico, antioxidante y desinflamatorio. De hecho, estudios realizados han demostrado que por su alto contenido en antioxidantes su consumo ayudaría a evitar algunos tipos de cáncer. También aumentan el colesterol bueno y retrasan el proceso de envejecimiento, además de ser considerados alimentos para la memoria porque contienen un fitonutriente muy importante para evitar la pérdida de la memoria relacionada con la edad, así como también poseen una influencia positiva en la memoria actual. Adicionalmente, tienen bajos nivel de glucosa que los convierten en una buena elección para quienes deben controlar sus niveles de azúcar.
La frutilla posee vitamina C, vitamina E y betacarotenos. Cuando científicos norteamericanos se pusieron a medir el poder antioxidante de 12 frutas comúnmente consumidas, comprobaron que -en una relación gramo a gramo- la frutilla se destaca por lo que a contenidos de vitamina C, vitamina E y betacarotenos se refiere, los tres antioxidantes por excelencia.
La frambuesa es una rica fuente de vitamina C, además de contener pequeñas cantidades de calcio, potasio, hierro y magnesio, minerales vitales que son absorbidos eficazmente por nuestro organismo gracias a la vitamina C. Buen protector contra el cáncer, buena fuente de fibra y excelente fuente de antioxidantes.
Las moras son extremadamente ricas en vitamina E. Esto las convierte en una fruta muy útil para el tratamiento y la prevención de problemas circulatorios. Son, asimismo, una buena fuente de vitamina C, lo que junto a la vitamina E, la convierte en una fruta con poderosas propiedades antioxidantes. La mora es rica en pectina, una fibra soluble que ayuda a reducir los niveles de colesterol en sangre.
La copita del día
El vino tinto contiene gran cantidad y variedad de antioxidantes conocidos como polifenoles. Esta mezcla les permite actuar en forma concertada, aumentando su eficacia como compuestos que protegen de la oxidación a moléculas claves para la salud. La concentración y variedad de polifenoles en el vino depende de numerosos factores: variedad de vid, el tipo de vino, clima y terreno, una cosecha temprana o tardía, los diferentes procedimientos de prensado de la uva, el tiempo de fermentación del mosto en presencia de la piel y las pepas, entre otros. Todos los polifenoles presentes en el vino provienen de la uva, excepto los derivados de tirosina, un aminoácido, que se producen durante el proceso de fermentación. La madera, si el vino tiene contacto con ésta, también aporta polifenoles en pequeñas cantidades.
Un estudio elaborado por el Hospital Clinic de Barcelona confirmó que el consumo moderado de vino tiene efectos saludables en el sistema cardiovascular (combate arterioesclerosis y colesterol malo). Esto sustenta la explicación que se le ha dado a la paradoja francesa- baja incidencia de mortalidad cardiovascular en poblaciones del área mediterránea, pese a que ingieren gran cantidad de grasas saturadas- la que se explica principalmente por el consumo moderado y regular de vino. Por su parte, científicos griegos del Hospital Universitario de Atenas demostraron que el vino tinto podría contrarrestar los dañinos efectos del tabaco a nivel de vasos sanguíneos. Asimismo, las mujeres consumidoras ocasionales y moderadas de vino tinto podrían reducir el riesgo de cáncer ovárico, según científicos del Instituto de Investigación Médica de Queensland, Australia. El patrón de consumo saludable es aquel que atiende a la cantidad, a la oportunidad y a la frecuencia o regularidad del consumo. El patrón de consumo más saludable es el regular y ojalá diario, de 1 ó 2 copas de vino, especialmente durante las comidas. El momento más oportuno para consumir vino es aquel en el cual no se requiera una posterior alerta máxima de los sentidos.
Bueno amigas, además de aprovechar las virtudes de éstos alimentos, podremos disfrutar de sus exquisitos sabores.
Saludos, Mane.
Fuente: http://www.sonriemama.com/
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