Archivos – septiembre, 2010

Unos labios bien pintados, una prenda sexy o incluso un tatuaje ubicado en alguna zona estratégica del cuerpo son algunas de las formas en que las mujeres pueden mostrar su coquetería. Sin embargo, por años las pestañas han sido consideradas un símbolo de seducción, aunque su función natural diste muchísimo de eso. Según explica Francisca Sánchez, dermatóloga de Clínica Alemana, las pestañas sirven para proteger a los ojos de la radiación solar. En otras palabras, son como el ala de un sombrero.
El problema es que, por lo general, la utilidad de las pestañas no es lo que más preocupa a las mujeres. En realidad el tema que más les interesa es qué hacer para tenerlas largas, curvas y voluminosas para que efectivamente cumplan su rol de coquetería. Las técnicas surgidas a través del tiempo para lograr ese objetivo son diversas. La más casera es usar una cuchara para ondulárselas. Otra opción es recurrir a los encrespadores mecánicos, esas herramientas plásticas o metálicas con forma similar a la de una tijera, con las que se aprietan las pestañas hasta que quedan curvas.
Si se quiere un resultado más duradero, la alternativa es el tinte y ondulado que ofrecen peluquerías y centros de belleza. Según explica la esteticista Paula Solorza, el procedimiento es muy similar a hacerse la permanente en el cabello, pero con productos específicos para las pestañas.
“Se pegan las pestañas en un bigudí o tubo pequeño y luego se aplica un líquido permanente que las ondula. Se deja actuar por unos 15 minutos, se limpia y luego se aplica el líquido neutralizante que fija la forma. Se deja 15 minutos más, se limpia y está listo”, describe. Si se elige esta modalidad, las pestañas se mantienen tinturadas como máximo por un mes, en tanto que la ondulación dura un poco más.
Extensiones: la novedad
Aparte de las técnicas antes indicadas, en la actualidad también existe una menos difundida: las extensiones de pestañas. A juicio de Paula Solorza, se trata de un procedimiento menos invasivo que otros, incluso que las pestañas postizas. Según explica la esteticista, el método llegó a Chile hace unos tres años y consiste en pegar pelos fabricados de algún material sintético (seda opaca o nylon) sobre las pestañas naturales, a uno o dos milímetros de la raíz. Como se realiza pelo por pelo, todo queda terminado en unas dos horas.
“Es un trabajo sumamente prolijo, meticuloso (…) Yo trabajo con dos pinzas: con una se individualiza cada pestaña con la que se va a trabajar y con la otra tomo la extensión, la paso por pegamento y la poso sobre la pestaña de la clienta”, describe Solorza. “Quedan prácticamente como si fueran naturales, no se notan dónde van pegadas y tampoco quedan grumos de pegamento”, agrega.
Todos los datos para “matar” en esta primavera.
Besitos, Tati.
Fuente: Emol.
30 septiembre, 2010

El actor Ryan Reynolds sufrió una auténtica tortura mientras grababa su nueva película, “Buried”, pues el personaje que interpreta permanece desde el principio al fin dentro de un ataúd. “Fue el peor rodaje de mi vida”, se quejó el intérprete en una conversación que mantuvo en Hamburgo para el programa de televisión “TV Movie”.
“Estuve tres semanas en un ataúd”, contó. Como el actor quería huir permanentemente del incómodo sitio, el equipo de filmación llegó a cerrar el cajón con un gancho para impedírselo. “A partir de la mitad del rodaje empecé a sangrar en diversas partes del cuerpo. Tenía heridas en todos lados, me destrocé los hombros”, detalló el actor.
En la estrecha claustrofobia de su prisión, el actor canadiense de 33 años se acostumbró finalmente y pudo a superar el miedo. “Siempre pude reprimir con éxito ese tipo de sentimientos”, señaló Ryan. “No en vano vengo de una familia de policías. En casa el miedo no se conoce”, se jactó.
Sin embargo, admitió que a lo que más teme es a una “muerte larga y dolorosa”. La vida de Reynolds estuvo ya en peligro dos veces: una vez se lanzó desde un avión y uno de sus paracaídas no se abrió y en otra oportunidad lo encañonaron con un arma.
30 septiembre, 2010

Los centros de imágenes que realizan mamografías pueden acceder a la certificación de calidad que otorga la Sociedad Chilena de Radiología con el fin de asegurar la calidad de estos exámenes diagnósticos, que resultan fundamentales para identificar tempranamente tumores a las mamas y tratar oportunamente un cáncer de mamas.
Uno de los primeros en obtener esta condición fue el servicio de imágenes de la Corporación Nacional del Cáncer, (CONAC) que incluyó, además, todos los exámenes considerados en el proceso diagnóstico de cáncer de mamas, desde la mamográfías, ecotomografías, biopsias core, estudios histológicos y marcaciones tumorales.
Asimismo se acreditó la calidad y formación del equipo profesional que realiza e interpreta los resultados. Cabe destacar CONAC es uno de los pocos centros que realiza exámenes de alta calidad a bajo costo (Fonasa nivel dos e Isapre nivel tres) en su sede de Capellán Abarzúa 027, p 3.
Mamografías digitales a precios accesibles
Este mes de la mama, CONAC podrá a disposición de su beneficiarios la mamografía digital, que es una de las últimas tecnología disponibles para diagnosticar patologías mamarias. Este sistema otorga una mayor precisión de las imágenes permitiendo detectar cualquier alteración de la mama que permita un tratamiento precoz. Lo más importante es que por tratarse de una fundación sin fines de lucro. Los valores de este examen estarán totalmente accesibles a personas de más escasos recursos.
Antecedentes genéticos
Las mujeres sobre los 35 años de edad, especialmente con antecedentes de cáncer de mamas en familiares directos, deben someterse a una mamografía anual de control. Esta recomendación parece estar dando resultado en Chile, dado la cantidad, cada vez mayor, de mujeres que están concurriendo a la consulta especializada para prevenir una enfermedad oncológica. Lo importante – ahora- es saber dónde se puede lograr calidad y precisión en los resultados para descartar o no la presencia de tumores cancerígenos.
Y no lo olviden, un chequeo anual para saber si todo marcha bien.
Prevenir es mejor que lamentar.
Besos, Cote!!!
Fuente: Zona Mujer, Terra.
30 septiembre, 2010

Un bebé que nació prematuro, sólo a los seis meses y medio de gestación, fue envuelto en plástico de embalaje para que pudiera mantenerse caliente y así tener una posibilidad de sobrevivir. Lexi Lacey vino al mundo pesando sólo 397 gramos y los doctores no tenían la esperanza de que la pequeña pudiera mejorarse debido a la débil condición en la que estaba.
Sin embargo sus padres querían hacer todo lo posible para que su bebé pudiera crecer y seguir desarrollándose fuera del útero materno, así que para intentar darle todas las posibilidades a la pequeña Lexi, decidieron recurrir a algo alternativo: envolver su pequeño cuerpo en plástico, ya que este material es capaz de mantener el calor.
Al parecer, la técnica poco ortodoxa dio resultado y actualmente es una feliz niña de 11 meses que está completamente saludable. La única consecuencia que le dejó su nacimiento prematuro es que Lexi está muy por debajo de su peso, pesando sólo 2 kilos 170 gramos, por lo que está con una dieta especial para que suba unos kilitos.
Un ejemplo de ganas de vivir.
Besos, Mane!
Fuente: Zona Mujer, Terra.
30 septiembre, 2010

La piedra pómez, de origen volcánico, debe ser uno de los secretos de bellezas más antiguos que deben existir. Muy usado seguramente por nuestras abuelitas, nos puede traer grandes beneficios. Es muy para eliminar asperezas y callos de los pies, también puede ser utilizado para terminar con esos molestos vellos incrustados que aparecen después de depilarnos.
La piedra pómez también puede ser utilizada para eliminar las asperezas de las manos, para mejorar su efecto, es muy recomendable la aplicación posterior de una crema humectante. Además este producto natural a la vez que elimina asperezas también exfolia nuestra piel, limpiando todas esas células muertas.
Hoy es posible encontrar esta piedra también en cremas y distintos de aceites.
Y lo más importante, es muy barata.
Besitos, Tati!!
Fuente: Zona Mujer, Terra.
29 septiembre, 2010
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