Revisa la respuesta de una especialista y sus consejos para alimentarnos sanamente.
Un grupo de amigos están en la arena tomando sol y dicen: ¡Qué ganas de comer algo rico!” Muchas veces escuchamos a quienes afirman que cuando van a la playa se les abre el apetito. ¿Qué tan efectiva es esta idea?
Según explica Daniela Aravena, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, esto es más que nada una creencia popular o de costumbre. Pero algo especial sucede con los niños. “Algunas veces ellos pueden jugar y moverse mucho, por lo tanto podrían gastar bastante energía y eso obviamente genera hambre”, explica la nutricionista.
¿Qué comer?
La especialista recomienda en primer lugar llevar agua para poder hidratarnos debido al exceso de calor. “Al llevar agua evitamos comprar bebidas azucaradas cuando sentimos sed”, subraya.
La nutricionista también sugiere llevar alimentos refrescantes y saludables como frutas, que sirven como una colación saludable (debe estar previamente lavada), las leches en cajas individuales también son una buena opción debido a que no necesitan refrigeración, dice la experta.
No se deben consumir alimentos preparados que contuvieran algún tipo de salsa, mayonesa u otro tipo de aderezo que pudiese descomponerse.
Desde el punto de vista del control del peso, debiésemos evitar todo tipo de golosinas como galletas, dulces, chocolates, snacks dulces o salados, helados, bebidas azucaradas, sándwich en forma desmedida y con acompañamientos poco saludables, comenta la académica de la UNAB.
Ya de regreso en casa después de una jornada playera, Daniela Aravena recomienda seguir con la hidratación y cenar algo liviano, basado en verduras y algún tipo de carne o alimento alto en proteína que tengamos a nuestra disposición (carnes rojas bajas en grasas, pollo, pavo, pescado, huevo), preparados al horno, vapor, a la plancha o cocidos. Es importante enfatizar que la última comida del día debiese realizarse 1,5 a 2 horas antes de acostarse o dormir.
¡Y a disfrutar las vacaciones! Cariños, Mane.
Fuente: Biut.cl
3 febrero, 2012

Querer bajar de peso y no poder ¡es una verdadera tortura! Y qué difícil es cuando, en verdad, pasamos la mayor parte del día sentadas frente a un ordenador comiendo y no moviendo ni una sola pierna. ¡Pues, se acabó! Hoy nuestras amigas de iMujer nos entregarán algunos interesantes tips que debes tener en cuenta si lo que te estás preguntando hace años es cómo quemar calorías mientras trabajas.
¡Voilá! Quizás no sea una solución mágica a todos tus problemas, pero sin duda sí será una interesante opción para implementar en tu rutina, y quizás bajar algún que otro kilo de más que estás buscando eliminar de tu cuerpo desde hace ya mucho tiempo.
¡No te pierdas estas recomendaciones!
Mueve tus rodillas
Si trabajas frente a un escritorio este tip es fantástico para tonificar los músculos de las piernas. ¿A qué me refiero? Pues, muy simple. Sube unos centímetros cada pierna, sin levantarte de la mesa, y muévelas de arriba a bajo de a secciones de 30 cada unos 15 minutos aproximadamente. Te aseguro que al día siguiente no podrás ni moverte, pero… ¡el resultado valdrá la pena!
Utiliza las escaleras
Pues sí, ¡olvida los ascensores! Comienza a utilizar las cansadoras y odiosas escaleras que tanto buscamos evitar. Éstas no solo te ayudarán a mejorar la circulación de las piernas, sino que también te proporcionarán unos glúteos más firmes y tersos. ¡Sin quejas! ¿Acaso no es eso lo que quieres?
Utiliza tacones altos
Parece mentira ¡pero es cierto! Al parecer utilizar tacones altos sí ayuda a quemar algunas calorías del cuerpo, bueno… o al menos más calorías que si utilizaras un cómodo par de tennis. La evidencia nos confirma que utilizar tacones no solo tonifica las pantorrillas, sino que también ayuda a conseguir glúteos más firmes. Así que de ahora en más todas con tacones ¡por favor!
Mastica goma de mascar
Si trabajas varias horas detrás de un escritorio y frente a un ordenador, es realmente muy difícil no pensar en comer. Es por ello que mi principal recomendación es masticar goma de mascar sin azúcar para eliminar cualquier tipo de ansiedad que se encuentre en el cuerpo. Sin mencionar, claro, los ataques de hambre sin sentido por simple aburrimiento…
Bebe mucha agua
Este es un tip verdaderamente fundamental. ¿Por qué? Pues, por muchos motivos. Primeramente el agua sí llena el estómago, lo engaña, y puede quitar el hambre por al menos unas pocas horas. Por otro lado, bebiendo dos litros de agua al día, estamos beneficiando considerablemente a nuestro organismo y ayudándolo a eliminar todas las toxinas que éste ya no necesita.
Son algunos tips, aunque todos realmente muy efectivos. ¡Inténtalos! Esto no reemplaza una dieta balanceada o el ejercicio diario, pero recordemos que 8 o más horas frente a un computador no nos ayudan en nada! Un abrazo, Coté.
Fuente: iMujer.com
3 febrero, 2012
Las personas que intentan bajar de peso suelen adherirse a dietas específicas que restringen las porciones de grasa, carbohidratos y proteína, pero de donde provienen las calorías no importaría tanto como el simple hecho de reducir la cantidad que se consume, según un estudio estadounidense.
Los investigadores, cuyos resultados fueron publicados en American Journal of Clinical Nutrition, hallaron que no había diferencias en la pérdida de peso o reducción de grasa entre dietas con distintas porciones de grasa, carbohidratos y proteína.
“El principal vaticinador de la pérdida de peso fue la ’adherencia’. Aquellos participantes que seguían mejor la dieta, perdían más peso que aquellos que no”, dijo George Bray, del Centro de Investigación Biomédica de Pennington en Baton Rouge, Louisiana, quien trabajó en el estudio.
Investigaciones previas habían revelado que ciertas dietas -en particular aquellas con pocos hidratos de carbono- funcionaban mejor que otras, dijo Bray a Reuters Health, aunque no había consenso entre los científicos.
Bray y sus colegas asignaron al azar a varios cientos de personas con sobrepeso y obesidad uno de los siguientes cuatro planes dietarios:
1.- Proteína promedio, poca grasa y más carbohidratos.
2.- Mucha proteína, poca grasa y más hidratos de carbono.
3.- Proteína promedio, mucha grasa y menos carbohidratos.
4.- Mucha proteína y grasa, y pocos hidratos de carbono.
Cada dieta fue diseñada para reducir 750 calorías por día. Luego de seis meses y nuevamente dos años después de comenzadas las dietas, los investigadores chequearon en los participantes el peso, la masa grasa y la masa magra. Seis meses después, las personas habían perdido más de 4,1 kilogramos (kg) de grasa y cerca de 2,3 kg de masa magra, pero habían recuperado parte de esto en el control de los dos años.
Los participantes pudieron mantener una pérdida de peso de más de 3,6 kg luego de dos años, incluido un descenso de casi 1,4 kg en grasa abdominal, lo que significa una reducción de más del 7 por ciento. Pero muchas de las personas que comenzaron en el estudio abandonaron, mientras que otras que sí lo hicieron no cumplieron con las dietas exactamente como se les habían asignado.
Por ejemplo, los investigadores esperaban que dos grupos dietarios obtuvieran un 25 por ciento de las calorías de la proteína y los otros dos, un 15 por ciento.
Pero todos los grupos terminaron consumiendo alrededor de un 20 por ciento de sus calorías en proteína luego de dos años. “Si uno es feliz reduciendo la grasa, o feliz disminuyendo los hidratos de carbono, este artículo dice que está bien tomar cualquiera de esos caminos. Resultaron igualmente exitosos”, dijo Christopher Gardner, profesor de la Stanford University que no participó del estudio.
Aunque resaltó que los participantes “sí tuvieron problemas con la adherencia”, lo que finalmente pone de relieve que las personas deberían escoger la dieta que le resulta más sencillo seguir.
Fuente: Emol.com
2 febrero, 2012
Revisa estos consejos de una experta para ayudar a tus hijos a tener una vida más saludable.
Es un hecho que hacer ejercicio regala años de vida, ya que los expertos coinciden en que la actividad física es una de las mejores alternativas a la hora de prevenir afecciones al corazón. Pese a ello, pareciera ser que la población chilena ha hecho oídos sordos a los llamados de las autoridades a comer sano y hacer más ejercicio, pues la Encuesta Nacional de Salud del MINSAL de 2011, fue categórica: un 67% de chilenos padece sobrepeso, es decir, tiene un índice de masa corporal (IMC) superior a 25.
Preocupante, sobre todo, si tomamos en cuenta que la cifra en niños está creciendo y la obesidad infantil es un grave problema que se presenta desde muy temprana edad. Según estudios, en menores de 6 años existe una prevalencia nacional de obesidad que llega al 9,6%, convirtiéndolos en candidatos seguros a enfermedades cardiacas, tener diabetes, presión alta u otras patologías.Por esto, hay que moverse, comer sano y fomentar el ejercicio en familia. Así es que atención a estos datos entregados por Marcela Zapata, Jefa del Área de Salud de AIEP.•
Es necesario “parar la pandemia de sedentarismo” porque “estar activo físicamente es una de las medidas más fáciles, baratas y efectivas de terminar en una unidad coronaria”.
• Aprovecha el verano y apaga el televisor, esto, además de ahorrar energía, obligará a los pequeños a salir a jugar o a realizar juegos al aire libre. Es ideal revivir juegos como la pinta, las escondidas o el alto.
• Haz que los niños coman pequeñas porciones cada tres o cuatro horas y evita el picoteo, el apetito desmesurado y, en definitiva, muchos malos hábitos alimentarios. No es recomendable que se salten una comida.
• Aumenta su consumo de agua.
• Predica con el ejemplo, es necesario cambiar sus hábitos para tener hijos más sanos. Si los niños ven inactividad y padres que se alimentan de forma incorrecta no estarás dando un buen ejemplo.
• Hacer ejercicio en familia es algo muy aconsejable que además contribuye a la unión familiar.
• Compartir la mesa en familia. Investigaciones indican que los niños que comen con los padres consumen alimentos más sanos. Es importante hacer esto al menos una vez al día tanto para controlar lo que comen como para hacer de la hora de la comida un momento agradable y relajado.
Practica estos sencillos consejos y verás cómo tu vida y la de tus hijos se vuelve mejor. Un abrazo, Mane.
Fuente: Biut.cl
2 febrero, 2012
El estrés, el trabajo y nuestra intensa actividad diaria acaban dejando huella en nuestro rostro. Te mostramos los secretos para que la piel de tu cara luzca sana y radiante.
El secreto está en las vitaminas
Nuestra piel es la parte de nuestro cuerpo que más se expone a los efectos adversos de nuestro día a día, en especial la de la cara que, además, refleja todas y cada una de nuestras emociones. Si quieres que los demás te vean tal y como eres y que tu rostro sea el reflejo de tu alma, te mostramos el secreto de la eterna juventud: las vitaminas
- Vitamina A: Es la que más contribuye a mantener la piel sana y ayudar al bronceado que tan buen aspecto nos proporciona ya que favorece el desarrollo de pigmentos en la piel. Los betacarotenos o precursores de la vitamina A no se acumulan, es decir, el organismo sólo absorbe la cantidad que necesita y el resto la desecha.

- Vitamina B: Necesaria para el metabolismo de proteínas, la creación de glóbulos rojos en la sangre y la síntesis de hormonas. Gracias a ella, prevenimos la aparición de manchas y de molestas dermatitis.

- Vitamina C: Es la defensora de la salud de la piel, ya que repele las agresiones, tan intensas en verano, e interviene en la síntesis del colágeno, proteína que proporciona elasticidad y evita la aparición de arrugas.

- Vitamina D: Es fundamental para el desarrollo de células de la piel, ya que promueve la absorción de calcio.
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Vitamina E: Es el antioxidante por excelencia, protege y ayuda a mejorar el tejido celular, contrarresta con eficacia el envejecimiento, ayuda a mejorar la circulación sanguínea, un factor determinante para la salud de la piel.
Fuente: Cosmohispano.com
1 febrero, 2012