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Encontrar el equilibrio entre las responsabilidades del trabajo y la vida personal es complicado tanto para el hombre como para la mujer. Pero, en nuestro caso, por imposición o por decisión, las obligaciones a veces son superiores: la casa, los hijos, el trabajo, ¿estudio? y la vida social pueden ser más que un combo explosivo.
En iMujer ya nos habían dado algunos tips sobre cómo hacer para simplificar tu vida. Ahora nos traen algunos consejos que te van a ayudar a equilibrar el trabajo con la vida personal.
La pregunta es ¿existe el equilibrio perfecto en una vida? Son muchos los que creemos que no, básicamente porque depende de qué prioridades tengamos cada una en nuestra vida personal. En cualquier campo en que se analicen los ideales de perfección nunca se va llegar a un consenso. Y esto es porque justamente cada cual posee su utopía de cómo debieran ser las cosas, el mundo, las relaciones sociales, etc.
La utopía más popular sobre trabajo y vida privada habla de un equilibro perfecto entre cada aspecto de una vida: trabajo, estudio, amigos, familia, aficiones, etc.; una imagen similar a la de un malabarista. Pero si bien es díficil encontrar la perfección, podemos ajustar algunos aspectos que tienen que ver con el tiempo de dedicación, con el nivel de prioridades personales y con el gusto de cada una.
Veamos qué tienes que tener en cuenta para equilibrar la rutina diaria.
Planificar los tiempos inactivos
Usa todos los tiempos extras que tengas para tus actividades sociales. Por ejemplo, si tu hijo tiene un cumpleaños, puedes usar el tiempo para una cita corta, tiempo a solas con tu pareja, estudiar o solo hacerte las manos. Piensa las planificaciones en tiempos semanales, es una manera muy conveniente de programar tu agenda mental.
Los fines de semana son los días en los que estamos más predispuestos a tener actividades de recreación, porque tenemos más tiempo y también porque son días institucionalizados de descanso y diversión. Por eso, usa las tardes de los domigos, por ejemplo, para actividades familiares. Planificar un almuerzo en familia te dará toda la tarde libre para salir con tus amigos o ponerte a estudiar.
Otra buena idea es levantarse una hora antes de lo normal. En ese tiempo puedes acomodar tu casa, desayunar tranquila mientras revisas tus apuntes, darte un baño relajante… En fin, tendrás una hora más para no tener un día a las corridas.
Selecciona las actividades
Elige qué actividades son más importantes que otras, cuáles son imprescindibles y cuáles disfrutas más. Esto es muy importante para encontrar tiempos libres. Para esto, tienes que ser muy sincera contigo misma; se trata de hacer un balance entre tus prioridades y decir NO a todo aquello que no disfrutas o que no aporta beneficio alguno a tu vida.
Por ejemplo, mira menos tele, usa menos la pc cuando no le das ningún fin útil, no hagas visitas a personas que en verdad no quieres ver, deja de hacer cosas personales solo por compromiso o por culpa. Esto te va a dar más tiempo para pasar con las personas que quieres y practicar actividades de tu agrado.
Recarga tus energías
Todas las actividades físicas son las mejores opciones a la hora de recargar energía. Al ejercitar nuestro cuerpo lo distensionamos, lo liberamos del estrés negativo y le damos más pilas para continuar con el resto de las actividades. Si practicas cualquier tipo de deporte, danza o simplemente caminatas diaras, vas a necesitar menos horas para dormir porque tu cuerpo va a llegar más cansado a la noche. Ten en cuenta que muchas veces el cansacio es mental y no físico. Hay que cansar el cuerpo para descansar mejor.
Por todo es que es muy importante que encuentres dos hora semanales al menos para realizar actividades físicas que sean enteramente de tu agrado. No lo veas como tiempo perdido, al contrario, vas a ganar horas de actividades en otras áreas de tu vida y, también, vas a acortar los tiempos que tardas en resolver otras cosas, sencillamente porque el ejercicio trae aparejado un mayor nivel de concentración.
Sé realista al planificar tus actividades
No te pongas metas que te sean difíciles de alcanzar, no sigas consejos que no se adecuan a tu estilo de vida. Piensa que es imposible ser la estudiante perfecta, la madre perfecta, la trabajadora perfecta, la amante ideal y mucho más irrisorio es ser todo eso a la vez.
Espero que te hayan servido estos consejos para encontrar el equilibrio entre tu trabajo y tu vida privada.
¿Cuáles son tus tips? ¡Compártelos! Un abrazo, Coté.
Fuente: iMujer.com
16 mayo, 2012
La ONG Save of Children ubicó quinto a nuestro país entre 83 naciones en vías de desarrollo.
Islandia, Suecia y Japón son los mejores países del mundo para que un niño nazca y se desarrolle. Un sitio que en Sudamérica ostenta Chile, según el ranking que la ONG Save The Children realiza cada año en 165 países y que mide indicadores de salud, economía, educación y sociedad, entre otros.
El ranking -que divide a los países según su nivel de desarrollo en tres grandes grupos- ubica a Chile quinto entre 83 países emergentes y primero en la región, antes que Brasil, Argentina y Uruguay. “Pese a que hay desigualdades en el sistema educativo y en el acceso a la atención de la salud, Chile es un buen lugar para ser niño”, dice Ana Rahona, de la ONG Save The Children.
Rahona cita ejemplos: Chile es el segundo país de Latinoamérica en tener la tasa más baja de mortalidad infantil: fallecen nueve niños menores de cinco años por cada mil nacimientos. “Eso significa que sólo un niño muere entre 111 antes de su quinto cumpleaños”, dice Rahona. En países como Brasil o Colombia, esa tasa es de 20 por cada mil nacidos. El primer lugar lo ostenta Cuba, con seis niños por cada mil nacimientos.
Otro aspecto relevante para Save the Children es la baja tasa de desnutrición de nuestro país. “Sólo el 1% de los niños tiene desnutrición. Solamente Costa Rica tiene indicadores iguales”, dice.
¿En qué falta avanzar? En educación. Según las cifras del organismo, un 12% de los niños chilenos que asisten a escuelas primarias no pasa a educación secundaria. Una cifra baja, pero donde Brasil (0%), Costa Rica (0%), Colombia (4%) y Perú (8%) lucen mejores resultados. “Chile ha hecho un buen trabajo en hacer que los niños entren a la escuela primaria, pero un 10% aún no llega a secundaria y ahí hay un trabajo por hacer”, dice.
Madres y mujeres
El ranking de Save The Children también mide los mejores y peores países del mundo para ser madre y mujer. En ellos, Chile se instala en el 15º y 20º lugar, respectivamente, entre 80 países emergentes. En el mundo desarrollado, Noruega, Islandia y Suecia lideran la medición para las madres.
Según la experta, uno de los datos que avalan a Chile como un buen país para ser madre es que luce la tasa de mortalidad materna más baja de Latinoamérica (una muerte cada 2.000 nacimientos). Esto se debe, dice, a que casi todos los nacimientos en nuestro país son atendidos por personal sanitario especializado. “Sólo Uruguay y Cuba tienen tasas igualmente elevadas de cobertura. En Guatemala, únicamente el 34% de los partos es atendido por personal calificado, y en Bolivia, sólo el 71%”.
La esperanza de vida es también la más alta en toda América Latina. Las mujeres en Chile pueden vivir, en promedio, 82 años de edad. En Argentina, 80 años; en Brasil, 77 años; en Colombia, 78; Venezuela, 78; Paraguay, 75, y Bolivia, 69 años.
¿Qué hace que Chile no esté mejor posicionado en el ranking de madres y mujeres? La brecha salarial y su escasa participación política en el Congreso y gobierno. “Las chilenas sólo ganan 42 centavos por cada dólar que gana un chileno y sólo un 14% de los escaños en el Parlamento son ocupados por mujeres”, dice Rahona. Algo que se da en menor proporción en otras naciones sudamericanas, dice la experta. En Colombia, por ejemplo, ellas ganan 71 centavos por cada dólar que gana un hombre, y en su Congreso, el 45% de los asientos son ocupados por mujeres.
Fuente: La Tercera
9 mayo, 2012
Esta semana compartiremos tips para las que son madres y las que están viviendo ese proceso. También para quienes planean ser madres en algún tiempo, para que disfruten con todo esta hermosa etapa. Un abrazo grande, Tati, Feña, Cote y Mane.
Los niños ya no llegan cuando uno menos los espera. En la mayoría de los casos es al contrario, pues los embarazos planificados son cada vez más recurrente entre las parejas chilenas. Sin duda dar a luz a un nuevo ser es uno de los actos más importantes en la historia de vida de una madre, y a la vez un proceso sencillo, que puede cuidarse muy de cerca.
En este sentido, el Dr. Augusto Rolle, ginecólogo de Vidaintegra, nos entrega una serie de consejos para preparar tu cuerpo responsablemente y llevar un embarazo sano y feliz.
Según el Dr. Rolle, “se debe tener un peso adecuado y resolver problemas que se puedan generar como lo es la anemia, hiperglicemia, manejo de insulina, etc…”. La finalidad es generar las condiciones para que el bebé nazca sano y, además, prevenir enfermedades propias del embarazo como la preeclampsia y la diabetes gestacional.
Otro paso fundamental es iniciar la ingesta de ácido fólico tres meses antes del embarazo. “Se aconseja tomar al menos un milígramo cada día. El ácido fólico reduce significativamente el riesgo de que el bebé pueda desarrollar malformaciones congénitas del tubo neural, como la espina bífida”, asevera el especialista.
Asimismo, es beneficioso comenzar con una rutina de ejercicios que mejore la respiración y fortalezca la musculatura, tanto de espalda como de abdomen. “Esto no sólo le ayudará a llevar bien el estado de gravidez, sino también a mejorar las condiciones de un posible sobrepeso y al trabajo de parto. Una persona que practica ejercicios tiene mayor flexibilidad en sus músculos, fortalece sus huesos, mejora sus hábitos de sueño y reduce el estrés”, añade el Dr. Rolle.
Para aquellas que no hacen actividad física con regularidad, se recomienda realizar caminatas, primero breves y luego más extensas. Otra alternativa son los ejercicios aeróbicos, andar en bicicleta o nadar, disciplinas idóneas para preparar el cuerpo antes del embarazo.
COMPLICACIONES PREVIAS
Cuando la mujer sufre ciertas patologías crónicas, como diabetes o enfermedades cardiovasculares, el control médico previo al embarazo es fundamental, ya que deben estar perfectamente controladas para evitar complicaciones tanto en el feto como en la embarazada. Asimismo sucede con las pacientes con depresión. “Ellas deben conversar con su médico para mantener el tratamiento o si es necesario suspenderlo. Otra alternativa es cambiar la dosis o el fármaco”, explica el especialista.
Con respecto al alcohol y el cigarrillo, el ginecólogo señala que se deben dejar antes de embarazarse, especialmente el tabaco. “Las investigaciones han demostrado que los bebés cuyas madres son fumadoras tienden a pesar menos al nacer”, añade.

¿Quieres ser madre pasados los 35?
Según el Dr. Rolle, embarazarse por primera vez a los 35 años es una alternativa muy válida, “aunque ojalá lo busque antes, ya que tiene más posibilidades de conseguirlo porque la fertilidad comienza a declinar a partir de esa edad. Además, existe mayor riesgo de abortos espontáneos, lo que provoca una gran desazón en la familia”. También hay que considerar que aumentan las posibilidades de que el niño nazca con algún problema.
TIPS PARA UN EMBARAZO TRANQUILO
* Programa una visita a tu ginecólogo. El médico tomará nota de los antecedentes y hábitos para brindarte pautas de alimentación, actividad física y sexual; controlará tu estado nutricional y te pedirá la realización de estudios serológicos.
* Trata las enfermedades de base. En el caso de las mamás con enfermedades preexistentes (cardiovasculares, hipertensión, diabetes, autoinmunes, etc.), es importante la interacción entre los especialistas para adecuar los tratamientos al período de gestación.
* Organiza un plan de vacunación. Un plan de vacunación adecuado disminuye el riesgo de enfermedades prevenibles por vacunación. Durante la gestación, se recomienda la vacuna antigripal y la doble adultos (tétanos y difteria).
* Suspende hábitos riesgosos. Cuidar la salud de la embarazada es prioritario para el buen crecimiento fetal. Se aconseja no tomar alcohol, dejar de fumar y evitar la automedicación.
* Haz una cita con el dentista. Los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo pueden hacerte más susceptible a las enfermedades de las encías. Y cada vez hay más evidencia de que hay una correlación entre la gingivitis avanzada o periodontitis, el parto prematuro y los bebés de bajo peso al nacer.
Fuente: Biut.cl
9 mayo, 2012
Llega el otoño y las hojas de los árboles cambian de color y caen. De la misma manera, nosotros nos vemos afectados por el descenso de las temperaturas y la caída de la intensidad de la luz solar; tanto física como mentalmente. Revisa a continuación con qué debemos tener ojo con el cambio de estación y cómo podemos hacerle frente.
-Las alergias no son solo primaverales: así es, la presencia de vientos más fuertes en esta época también genera el movimiento de polen y polvo, que puede causarnos reacciones alérgicas. El hecho es más relevante cuando se trata de personas que sufren de asma o tienen otras afecciones pulmonares.
-La gripe y sus derivados en adultos: ya sea resfríos comunes o gripes, en esta época comienzan a presentar un aumento. El problema es que un mal cuidado puede derivar en bronquitis o neumonías.
-El virus sincicial: los padres lo saben, los menores de cuatro años son los que se ven afectadas por esta enfermedad, especialmente los que asisten a jardines infantiles o salas-cuna.
-Asma y bronquitis infantil: estas enfermedades comienzan a presentar problemas a partir del otoño en los niños.
-Afecciones en la piel: derivan de la humedad y el frío. Se pueden presentar dermatitis e infecciones por hongos.
-Conjuntivitis: también puede aumentar como consecuencia de la humedad del ambiente.
-Depresión otoñal: la menor intensidad de la luz, como el hecho de que oscurece más temprano, generan trastornos en el ánimo de las personas. Esto también puede ser incrementado por el cambio de hábitos, y el regreso de actividades rutinarias, como ir a dejar a los niños al colegio. Quienes se encuentran más propensas son las mujeres que tienen entre 25 y 45 años. Esto puede producir los siguientes síntomas: tristeza, pérdida de energía, desmotivación, disminución del deseo sexual, y trastornos del sueño y del apetito.
Estar preparados
Para evitar estos problemas, existen las siguientes recomendaciones:
-Vacunas: a finales de marzo debiera ser el llamado para la vacuna contra la influenza. Es gratuita en el caso de los grupos de riesgo, pero cualquier persona puede utilizarlas acudiendo a centros médico o comprándolas en farmacias.
-Proteger la piel: evitar tanto que esté húmeda como que se reseque por el frío. No olvides el uso de cremas, especialmente en la cara y manos que quedan más expuestos al frío.
-Cuidarse de los cambios de temperatura muy bruscos: no es bueno ni tener una calefacción tan fuerte que agobie, ni tan baja que sientas frío y necesites un abrigo para sentarte a la mesa o a trabajar en tu escritorio.
-Tener una alimentación balanceada: no hay que olvidar el consumo de frutas y verduras. Aprovecha la presencia de coliflor, espinacas, acelgas, repollos, pimientos rojos y zapallo. Y en cuanto a frutas: manzanas, peras y membrillos, todos los cuales pueden ser consumidos como compotas. Además puedes incluir frutos secos, como las almendras, por sus aceites esenciales. Para esto también son buenos los pescados y aceite de oliva. Además no olvides el consumo de productos lácteos y huevos.
-Cuidarnos de hidratar bien nuestro cuerpo. No porque llegue el frío debe dejar de consumirse agua.
-No salir con el cabello mojado en la mañana y secarlo de inmediato si se moja con la lluvia.
-Si el problema es la falta de luz, tal vez necesitas una lámpara de alta potencia. Asimismo, puedes consultar con tu médico si recomienda en tu caso terapias de luz.
-Aprovechar los momentos de sol: ¿apareció el sol? Entonces no te encierres, sino que sal a la calle a caminar y captar sus energías.
-Estar atentos a los indicios de nuestros cuerpos: lo mejor es atacar rápidamente una enfermedad que esperar a que la situación sea tan complicada que obligue a una hospitalización o cuidados más complicados. Esto no quiere decir que te automediques, sino que no dejes para mañana la visita al médico si tu instinto te dice que la necesitas hoy.
-Realiza actividades físicas: puede ser tan simple como salir a caminar. Te mantiene en buen estado y con mejor ánimo.
Fuente: Publimetro
5 abril, 2012
En tiempos en los que se privilegia la figura delgada, abundan los hombres y mujeres adultos que siguen dietas y recomendaciones para bajar de peso. Y, en ese afán, no son pocos los que hacen de sus nuevos hábitos un plan familiar, eliminando alimentos también en las comidas de sus hijos.
Así lo demostró una encuesta realizada este año, en Reino Unido, a 2.000 hombres y mujeres, donde más del 75% reconoció haber hecho al menos una dieta durante el último año, mientras que el 60% admitió no dar a sus hijos alimentos como pan, papas y algunas frutas, por considerar que eran malos para ellos. Esto, al margen de si el niño tenía o no sobrepeso, y sin consulta médica mediante.
Un fenómeno que en Chile también se ve en las consultas de nutricionistas: los padres realizan cambios en la dieta de sus hijos, muchas veces guiados sólo por sus experiencias, pero sin apoyo profesional. “No es infrecuente que niñitas preadolescentes o adolescentes quieran hacer una dieta hipocalórica como las mamás”, explicó Ximena Raimann, nutrióloga infantil de la Clínica Las Condes (CLC).
Según Ana María Gutiérrez, nutricionista de la U. Andrés Bello, existen casos donde, sin ninguna supervisión nutricional, se comienzan a hacer restricciones, sin saber las consecuencias negativas que esto puede traer en sus hijos. Los menores de 12 años no pueden hacer dietas restrictivas, salvo que estén con sobrepeso y obesidad, y sean evaluados por un especialista.
¿Qué alimentos no deben eliminarse por completo en los niños? Las grasas, las masas, y lácteos y huevos. Aquí los expertos explican por qué.
No quitar legumbres ni el pan
Lo primero que se elimina en las dietas hipocalóricas de los adultos son las harinas refinadas, pan, papas, arroz y fideos. Pero en niños que tienen un alto gasto energético, producto del crecimiento y su actividad física, es distitno. “No hay problema en restringir azúcares, golosinas y cereales azucarados no integrales. Es lo recomendable dentro de una alimentación saludable. Pero no se debe restringir, salvo que el niño esté con sobrepeso, el aporte de pan, tallarines, arroz o legumbres”, dice Ximena Raimann, pediatra y nutrióloga de la CLC. ¿La razón? En niños, el 50% del aporte energético lo entregan estos alimentos.
Para Ana María Gutiérrez, nutricionista de la Unab, sacar los hidratos de carbono requiere supervisión médica, porque son fundamentales para la rápida obtención de energía para habilidades cognitivas. Sylvia Guardia, nutrióloga infantil de la Clínica Alemana, dice que pueden ser cambiados por alimentos integrales, ya que los hidratos de carbono refinados no son alimentos fundamentales.
(más…)
3 abril, 2012
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