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Una de cada cinco mujeres sufre hipotiroidismo, y mientras se celebra la Semana Internacional de esta patología te contamos cuáles son sus síntomas y a quiénes aqueja con mayor frecuencia.
19.4% de las mujeres mayores de 15 años tiene alterada la TSH, así lo arrojó la última Encuesta Nacional de Salud (2009-2010), que indica que en general, la población chilena presenta muy bajos niveles de la hormona tiroidea en la sangre. Esto, podría afectar de sobremanera a algunos grupos más expuestos a sus efectos, como son las mujeres con problemas de fertilidad, pre menopáusicas, y aquellas con depresión.
En este sentido, los especialistas han llamado a controlarse y pedir un examen de sangre preventivo. “Todas las mujeres con problemas de fertilidad o aquellas que sin tener ningún problema aparente, piensan en embarazarse, las que están entrando en la menopausia y aquellas con problemas de depresión o colesterol elevado, debieran pedir un examen de TSH a su médico”, explica la doctora Claudia Campusano, especialista endocrinóloga de la Universidad Católica.
La tiroides es una glándula que se ubica bajo el cuello y que cumple la función de regular todo el metabolismo, interviene en los procesos importantes que regulan el cuerpo y sin ella no es posible vivir.
El hipotiroidismo, afecta principalmente a las mujeres y provoca cansancio, frío, piel seca, estitiquez y otros síntomas más graves como colesterol elevado, depresión, falta de memoria y en casos extremos pérdida de conciencia y muerte.
Si bien la enfermedad tiroidea no es prevenible en su totalidad –a juicio de los expertos – es fácilmente tratable, especialmente el hipotiroidismo, su patología más común. Los efectos de un procedimiento podrían traducirse en una mejoría de los síntomas y de la calidad de vida.
Fuente: Biut.cl
22 mayo, 2012

Encontrar el equilibrio entre las responsabilidades del trabajo y la vida personal es complicado tanto para el hombre como para la mujer. Pero, en nuestro caso, por imposición o por decisión, las obligaciones a veces son superiores: la casa, los hijos, el trabajo, ¿estudio? y la vida social pueden ser más que un combo explosivo.
En iMujer ya nos habían dado algunos tips sobre cómo hacer para simplificar tu vida. Ahora nos traen algunos consejos que te van a ayudar a equilibrar el trabajo con la vida personal.
La pregunta es ¿existe el equilibrio perfecto en una vida? Son muchos los que creemos que no, básicamente porque depende de qué prioridades tengamos cada una en nuestra vida personal. En cualquier campo en que se analicen los ideales de perfección nunca se va llegar a un consenso. Y esto es porque justamente cada cual posee su utopía de cómo debieran ser las cosas, el mundo, las relaciones sociales, etc.
La utopía más popular sobre trabajo y vida privada habla de un equilibro perfecto entre cada aspecto de una vida: trabajo, estudio, amigos, familia, aficiones, etc.; una imagen similar a la de un malabarista. Pero si bien es díficil encontrar la perfección, podemos ajustar algunos aspectos que tienen que ver con el tiempo de dedicación, con el nivel de prioridades personales y con el gusto de cada una.
Veamos qué tienes que tener en cuenta para equilibrar la rutina diaria.
Planificar los tiempos inactivos
Usa todos los tiempos extras que tengas para tus actividades sociales. Por ejemplo, si tu hijo tiene un cumpleaños, puedes usar el tiempo para una cita corta, tiempo a solas con tu pareja, estudiar o solo hacerte las manos. Piensa las planificaciones en tiempos semanales, es una manera muy conveniente de programar tu agenda mental.
Los fines de semana son los días en los que estamos más predispuestos a tener actividades de recreación, porque tenemos más tiempo y también porque son días institucionalizados de descanso y diversión. Por eso, usa las tardes de los domigos, por ejemplo, para actividades familiares. Planificar un almuerzo en familia te dará toda la tarde libre para salir con tus amigos o ponerte a estudiar.
Otra buena idea es levantarse una hora antes de lo normal. En ese tiempo puedes acomodar tu casa, desayunar tranquila mientras revisas tus apuntes, darte un baño relajante… En fin, tendrás una hora más para no tener un día a las corridas.
Selecciona las actividades
Elige qué actividades son más importantes que otras, cuáles son imprescindibles y cuáles disfrutas más. Esto es muy importante para encontrar tiempos libres. Para esto, tienes que ser muy sincera contigo misma; se trata de hacer un balance entre tus prioridades y decir NO a todo aquello que no disfrutas o que no aporta beneficio alguno a tu vida.
Por ejemplo, mira menos tele, usa menos la pc cuando no le das ningún fin útil, no hagas visitas a personas que en verdad no quieres ver, deja de hacer cosas personales solo por compromiso o por culpa. Esto te va a dar más tiempo para pasar con las personas que quieres y practicar actividades de tu agrado.
Recarga tus energías
Todas las actividades físicas son las mejores opciones a la hora de recargar energía. Al ejercitar nuestro cuerpo lo distensionamos, lo liberamos del estrés negativo y le damos más pilas para continuar con el resto de las actividades. Si practicas cualquier tipo de deporte, danza o simplemente caminatas diaras, vas a necesitar menos horas para dormir porque tu cuerpo va a llegar más cansado a la noche. Ten en cuenta que muchas veces el cansacio es mental y no físico. Hay que cansar el cuerpo para descansar mejor.
Por todo es que es muy importante que encuentres dos hora semanales al menos para realizar actividades físicas que sean enteramente de tu agrado. No lo veas como tiempo perdido, al contrario, vas a ganar horas de actividades en otras áreas de tu vida y, también, vas a acortar los tiempos que tardas en resolver otras cosas, sencillamente porque el ejercicio trae aparejado un mayor nivel de concentración.
Sé realista al planificar tus actividades
No te pongas metas que te sean difíciles de alcanzar, no sigas consejos que no se adecuan a tu estilo de vida. Piensa que es imposible ser la estudiante perfecta, la madre perfecta, la trabajadora perfecta, la amante ideal y mucho más irrisorio es ser todo eso a la vez.
Espero que te hayan servido estos consejos para encontrar el equilibrio entre tu trabajo y tu vida privada.
¿Cuáles son tus tips? ¡Compártelos! Un abrazo, Coté.
Fuente: iMujer.com
16 mayo, 2012
El exceso de peso durante el embarazo tiene consecuencias nefastas en la salud adulta de los hijos, según un estudio de la U. Hebrea de Jerusalén (Israel) y la U. de Washington (EE.UU.)
Hasta ahora, todas las investigaciones se habían centrado en la negativa relación que tenía este sobrepeso en la salud de los hijos cuando estos son niños y adolescentes. Sin embargo, este nuevo trabajo probó que las consecuencias pueden continuar presentes incluso en la adultez.
Los investigadores, encabezados por Hagit Hochner, analizaron a 1.400 adultos nacidos en Israel entre 1974 y 1976. A todos ellos se les consideró el índice de masa corporal (IMC, relación entre peso y estatura), presión arterial, cantidad de azúcar y grasa en la sangre y circunferencia de cintura.
Estos antecedentes fueron cruzados con los datos de las fichas de embarazo de sus madres. De esta forma, se pudo comprobar que mientras más sobrepeso tenían las mujeres, mayores eran los índices considerados en el estudio pasados los 30 años.
Más cintura
Independiente del sobrepeso previo de la madre y sólo considerando los kilos aumentados en el embarazo, los hijos de aquellas que subieron más de 14 kilos tenían en promedio 1,6 punto más de IMC y 2,4 centímetros de cintura que los hijos de madres que subieron hasta nueve kilos durante el período de gestación.
Además, de acuerdo al estudio, como promedio, los hijos de las mujeres que al momento de embarazarse tenían un índice de IMC superior a 26 (considerado sobrepeso), al llegar a adultos tenían mayores niveles de triglicéridos en la sangre (tipo de grasa que se mide con un examen sanguíneo) y menos colesterol bueno (HDL). Es más, los hijos de estas madres tenían en promedio 10 centímetros más de circunferencia de cintura que los hijos de madre sin sobrepeso.
“Ahora sabemos que los acontecimientos que ocurren al comienzo de la vida, cuando somos fetos, tienen consecuencias duraderas para la salud adulta”, dijo Hochner.
Los investigadores señalaron que la envergadura de la madre antes y durante el embarazo está asociada con factores de riesgo cardiometabólicos en sus hijos cuando son adultos, riesgo asociado a la cantidad de grasa que tienen en su cuerpo.
El doctor David Siscovick, de la U. de Washington, dijo a La Tercera que es probable que tanto los genes como el estilo de vida, incluyendo la ingesta de calorías en exceso (o alimentos específicos) y la inactividad física, estén involucrados en la salud de estos niños cuando son adultos. Sin embargo, la investigación aún no determina con certeza por qué se desencadena este fenómeno. “Esto plantea interrogantes sobre el papel de los acontecimientos de la vida temprana en el desarrollo del riesgo cardiometabólico. También es posible que tanto los genes y el riesgo de estilo de vida influyen en la descendencia a través de efectos sobre el medioambiente intrauterino”, señaló el experto.
El especialista también dijo que aun cuando los hijos no desarrollen obesidad en la edad adulta (o en su infancia o adolescencia), el ambiente intrauterino al que estuvo expuesto tiene efectos en el largo plazo, una relación que es posible prevenir, para evitar futuros problemas metabólicos asociados a la glucosa, insulina, presión arterial, lípidos y lipoproteínas.
Fuente: La Tercera
15 mayo, 2012
Claudia e Iván se inscribieron en un programa de fertilización asistida, pero tras un año de exámenes, entrevistas y trámites sin éxito decidieron pedir otra opinión. Hace un año y cuatro meses nació su primera hija mediante fertilización asistida y dejaron un embrión congelado, pues Claudia tenía 39 años. Hace seis meses decidieron recuperarlo, ya que ella tenía 41 y el tiempo para ser madre se agotaba. Como las posibilidades de éxito eran menores debido a su edad, en la Clínica Monteblanco le ofrecieron usar una técnica única en Chile y A. Latina: Assisted Hatching.
Se trata de un láser de última generación que realiza un corte preciso en el embrión, para que éste pueda implantarse en el endometrio: etapa en el que muchas fertilizaciones asistidas fallan.
El óvulo humano es una célula que mide cerca de 150 micrones (0,150 mm). En una gestación natural, este óvulo es penetrado por un espermio de siete micrones. En los cinco o seis días que siguen, en su interior ocurren una serie de divisiones celulares que dan origen a un embrión que debe introducirse en el endometrio de la mujer. Esta es una estructura muy vascularizada desde la cual el embrión y futuro feto extrae sangre para desarrollarse. “El proceso en el que este embrión se introduce en el endometrio, futura placenta, se llama anidación. En esta etapa, el óvulo fecundado rompe la membrana que lo recubre y se mete en el endometrio”, explicó el doctor Ricardo Pommer, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Monteblanco.
En la mayoría de las clínicas chilenas que hacen reproducción asistida, los óvulos fecundados en el laboratorio son implantados en el día tres después de la fecundación, por lo que esta anidación -que ocurre al quinto o sexto día- sucede en el útero y no puede ser controlada. Es así como muchos embriones se pierden porque no son capaces de romper su membrana.
A mayor edad de la mujer, los óvulos poseen una membrana más gruesa, superior a los 15 micrones. Si los óvulos se congelan, la capa también se vuelve más dura, dificultando la salida del embrión de su membrana, lo que impide implantarlo en el útero. Para esos casos, desde diciembre de 2011, la clínica cuenta con este láser que permite hacer un orificio en la membrana del embrión con una precisión de tres a siete micrones.
Antes de usarlo, los expertos esperan a ver qué pasa con el embrión en su quinto día de fecundación en el laboratorio. Naturalmente, debe romper su membrana para ser implantado. Si no lo logra, en el día seis, se le hace un orificio con el láser a las ocho de la mañana y a las 11 ó 12 se implanta en la mujer como en cualquier reproducción asistida. “La idea es ayudar a que la naturaleza se exprese. Sólo si hace falta se dispara con el láser para ayudar a que ese embrión se anide”, dijo Pommer.
A la fecha, el láser se ha utilizado en el tratamiento de fertilidad de 26 chilenas. Diez de ellas están embarazadas.
La opción ha hecho que aumente en 30% los embarazos, en comparación al procedimiento normal de fertilización asistida. En septiembre nacerá María Jesús, la hija de Claudia. Una de las primeras en ser ayudada con el láser.
Fuente: La Tercera
14 mayo, 2012
Cada día es más común ver a niñitas jugando a la mamá, pero también actuando como si fueran al trabajo. Algo está pasando en Chile que, definitivamente, los niños están incorporando en el juego roles que antes no imaginábamos ver. ?Una verdadera oportunidad?, dicen los expertos, pues en la medida en que los hijos crezcan imitando a la madre que trabaja o al papá que cuida los hijos, tendremos no solo más equidad, sino también jóvenes capaces de conseguirlo todo.
Todas las tardes Julieta saca a pasear a su niñita en el coche y, luego de un rato, vuelve a casa y parte al trabajo. Algo que también hace Antonia, mientras que Catita carga unos pesados libros de Derecho y anuncia que la esperan en el estudio de abogados. Nada especial, igual que gran parte de los chilenos… solo que, en este caso, estamos hablando de menores de 6 años, niñitas que siguen jugando a la mamá, aunque con matices distintos a los vistos hace 30 años. Al parecer, las nuevas generaciones han ido asumiendo roles que antes no soñábamos con ver…
“El juego, en los niños, es una herramienta y una vivencia, equivalente al relato de los adultos. Es muy importante, y en la medida en que lo observamos, podemos acceder al mundo interno infantil. Entonces, que las niñitas estén incorporando en sus juegos roles que no han sido adscritos tradicionalmente a lo femenino es reflejo de que se están asumiendo maneras más amplias de ser mujer. Las niñitas están validando que tienen otras capacidades, sin dejar de identificarse con los aspectos femeninos de siempre”, advierte Carmen Olivari, sicóloga infanto-juvenil y profesora de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica.
No hay estudios al respecto, pero, a partir de la observación, muchos reconocen que algo está cambiando en nuestra sociedad.
“Es muy lógico que hoy las niñitas estén jugando a la mamá que trabaja. Aunque no hay investigaciones sobre este tema, sí existen revisiones de lo que se juega en el patio del colegio. Las niñas ya no acostumbran jugar tan domesticadamente como se cree, sino que se divierten riéndose de los profesores y desafían, un poco, el orden”, dice Silvia Lamadrid, socióloga, académica miembro del Departamento de Sociología de la Universidad de Chile.
Carolina Abbott también puede hablar con propiedad sobre este fenómeno social. Como gerente general de Mujeres Empresarias y madre de cuatro hijos, lo ha vivido. Más de alguna vez ha escuchado decir a sus dos niñas la idea que quisieran ser ejecutivas como ‘la mamá’: “Veo que este entusiasmo está motivado por todo lo que involucra ser una mujer de empresa. Mis hijas están muy pendientes de cómo me visto o de qué lugares elijo para comprar todo lo que tenga que ver con la oficina. La verdad es que es muy gratificante porque demuestra las ganas que tienen las generaciones más jóvenes de ser parte importante del mundo laboral, que es básicamente lo que nosotras promovemos en Mujeres Empresarias”.
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11 mayo, 2012
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