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Hoy en día ahorrar dinero es una prioridad. Pero esto no tiene que estar reñido con nuestro amor por la ropa, los zapatos y los cosméticos; al contrario, podemos comenzar a guardar dinero para nuestro futuro sin privarnos de esos pequeños placeres femeninos. En el día de hoy te vamos a dar algunos tips para ahorrar dinero que van a ayudarte a llenar tu bolsillo para futuras compras.
Regístrate
Hoy en día la mayoría de las grandes empresas tienen páginas en diversas redes sociales tales como Facebook, Twiitter, Four Square, etc.; con solo afiliarte puedes disfrutar de ofertas, descuentos y lanzamientos que suelen ofrecer a sus seguidores.
Páginas de comunidades
Nuevamente Internet nos da una herramienta para conseguir productos a bajo costo, dado que existen páginas comunitarias que ofrecen sus artículos a bajo costo y que puedes obtener sin que te cobren gastos de envío
Trueque
Es una de las maneras más fáciles de ahorrar dinero porque en principio no tienes que gastarlo. Si puedes ofrecer un servicio, contacta con otras personas que ofrecen lo que necesitas y habla para que realicen un intercambio; nunca está de más intentarlo y puedes encontrar cosas que ni te imaginas.
Busca ofertas
Este es un consejo obvio para ahorrar dinero, pero debes saber cómo buscar ofertas; por ejemplo, en la mayoría de los cines hay día en los que se ofrecen entradas 2×1, o algunas aerolíneas tiene pasajes más baratos ciertos días a la semana. Averigua bien si en las tiendas a las que vas regularmente hay días de ofertas o promociones con diversos modos de pago.
Ir fuera de temporada
Si compras ropa fuera de temporada te va a costar mucho menos, pues las tiendas necesitan salir de esos productos para colocar las nuevas colecciones, así que anímate a comprar un traje de baño en otoño o abrigos en el verano.
Fuente: iMujer.com
23 mayo, 2012

Encontrar el equilibrio entre las responsabilidades del trabajo y la vida personal es complicado tanto para el hombre como para la mujer. Pero, en nuestro caso, por imposición o por decisión, las obligaciones a veces son superiores: la casa, los hijos, el trabajo, ¿estudio? y la vida social pueden ser más que un combo explosivo.
En iMujer ya nos habían dado algunos tips sobre cómo hacer para simplificar tu vida. Ahora nos traen algunos consejos que te van a ayudar a equilibrar el trabajo con la vida personal.
La pregunta es ¿existe el equilibrio perfecto en una vida? Son muchos los que creemos que no, básicamente porque depende de qué prioridades tengamos cada una en nuestra vida personal. En cualquier campo en que se analicen los ideales de perfección nunca se va llegar a un consenso. Y esto es porque justamente cada cual posee su utopía de cómo debieran ser las cosas, el mundo, las relaciones sociales, etc.
La utopía más popular sobre trabajo y vida privada habla de un equilibro perfecto entre cada aspecto de una vida: trabajo, estudio, amigos, familia, aficiones, etc.; una imagen similar a la de un malabarista. Pero si bien es díficil encontrar la perfección, podemos ajustar algunos aspectos que tienen que ver con el tiempo de dedicación, con el nivel de prioridades personales y con el gusto de cada una.
Veamos qué tienes que tener en cuenta para equilibrar la rutina diaria.
Planificar los tiempos inactivos
Usa todos los tiempos extras que tengas para tus actividades sociales. Por ejemplo, si tu hijo tiene un cumpleaños, puedes usar el tiempo para una cita corta, tiempo a solas con tu pareja, estudiar o solo hacerte las manos. Piensa las planificaciones en tiempos semanales, es una manera muy conveniente de programar tu agenda mental.
Los fines de semana son los días en los que estamos más predispuestos a tener actividades de recreación, porque tenemos más tiempo y también porque son días institucionalizados de descanso y diversión. Por eso, usa las tardes de los domigos, por ejemplo, para actividades familiares. Planificar un almuerzo en familia te dará toda la tarde libre para salir con tus amigos o ponerte a estudiar.
Otra buena idea es levantarse una hora antes de lo normal. En ese tiempo puedes acomodar tu casa, desayunar tranquila mientras revisas tus apuntes, darte un baño relajante… En fin, tendrás una hora más para no tener un día a las corridas.
Selecciona las actividades
Elige qué actividades son más importantes que otras, cuáles son imprescindibles y cuáles disfrutas más. Esto es muy importante para encontrar tiempos libres. Para esto, tienes que ser muy sincera contigo misma; se trata de hacer un balance entre tus prioridades y decir NO a todo aquello que no disfrutas o que no aporta beneficio alguno a tu vida.
Por ejemplo, mira menos tele, usa menos la pc cuando no le das ningún fin útil, no hagas visitas a personas que en verdad no quieres ver, deja de hacer cosas personales solo por compromiso o por culpa. Esto te va a dar más tiempo para pasar con las personas que quieres y practicar actividades de tu agrado.
Recarga tus energías
Todas las actividades físicas son las mejores opciones a la hora de recargar energía. Al ejercitar nuestro cuerpo lo distensionamos, lo liberamos del estrés negativo y le damos más pilas para continuar con el resto de las actividades. Si practicas cualquier tipo de deporte, danza o simplemente caminatas diaras, vas a necesitar menos horas para dormir porque tu cuerpo va a llegar más cansado a la noche. Ten en cuenta que muchas veces el cansacio es mental y no físico. Hay que cansar el cuerpo para descansar mejor.
Por todo es que es muy importante que encuentres dos hora semanales al menos para realizar actividades físicas que sean enteramente de tu agrado. No lo veas como tiempo perdido, al contrario, vas a ganar horas de actividades en otras áreas de tu vida y, también, vas a acortar los tiempos que tardas en resolver otras cosas, sencillamente porque el ejercicio trae aparejado un mayor nivel de concentración.
Sé realista al planificar tus actividades
No te pongas metas que te sean difíciles de alcanzar, no sigas consejos que no se adecuan a tu estilo de vida. Piensa que es imposible ser la estudiante perfecta, la madre perfecta, la trabajadora perfecta, la amante ideal y mucho más irrisorio es ser todo eso a la vez.
Espero que te hayan servido estos consejos para encontrar el equilibrio entre tu trabajo y tu vida privada.
¿Cuáles son tus tips? ¡Compártelos! Un abrazo, Coté.
Fuente: iMujer.com
16 mayo, 2012

Además de ser verdaderos accesorios del hogar, capaces de llenar cualquier ambiente, las plantas pueden entregar felicidad, subir el ánimo, limpiar el aire de toxinas y aumentar la creatividad. Dos expertas explican, según el feng shui, cuáles son las variedades que no deberían faltar en el hogar.
LAVANDA
Esta planta sostiene y entrega tranquilidad en el entorno. Su aroma es un gran sedante, que calma y entrega equilibrio. Para conciliar el sueño o aquietar la mente se pueden dejar bajo la almohada algunos extractos de esta flor.
Dónde: Ubicarla en un lugar sin humedad, donde ojalá el terreno sea arenoso.
Agua: Hay que regarla cada 10 días y no en exceso, ya que si no la planta crece mucho y florece poco.
Luz: Necesita gran cantidad de sol y abundante luz.
JADE
Es una planta silenciosa y estoica ante los malos tratos. Ayuda a proporcionar abundancia, prosperidad y buena suerte. Es una planta que entrega energía positiva al ambiente.
Dónde: Puede estar en la entrada de la casa o en dormitorios que sean bien ventilados.
Agua: Muy poco riego, una vez cada dos semanas. Resiste muy bien la sequía.
Luz: Prefiere los lugares soleados y si se usa como planta interior debe estar en un lugar muy luminoso y hay que tratar de sacarla al exterior en verano.
LUCKY BAMBOO
Es una de las plantas que deben estar en cualquier hogar, ya que ventila las cargas pesimistas del entorno.
Dónde: Sus formas y colores se adaptan a cualquier espacio y en cualquier habitación.
Agua: Si se pone en un recipiente con agua, esta hay que cambiarla cada semana y limpiar el tallo de la planta. Si se pone en tierra hay que mantenerla siempre húmeda.
Luz: Se adapta a la sombra o a la luz indirecta del sol.
JAZMIN
Su aroma estimula los sentidos, aumenta la felicidad y reduce el estrés.
Dónde: El mejor sitio para ubicar el jazmín es cerca de las ventanas, lejos de radiadores o estufas.
Agua: El jazmín del cabo necesita humedad, por lo que su riego es de una vez a la semana en invierno y cada cuatro días en verano. El jazmín (Jasminum officinale) tiene que tener un riego regular: una vez a la semana es suficiente
Luz: Prefieren la luz directa sol. El Jazmín del Cabo sirve como planta interior. Es muy sensible a las heladas y prefiere ambientes húmedos, por lo que es importante rociar su follaje.
HIEDRA
Absorbe contaminantes como tolueno, formaldehído y benceno, por lo que es una planta que purifica, limpia el aire y captura sustancias químicas del aire.
Dónde: Según el feng shui, es muy bueno tenerla en el comedor, en la cocina y/o pasillos.
Agua: Es de riego regular, ya que crece mejor en lugares húmedos. Y en verano hay que mojar las hojas constantemente.
Luz: Prefiere las zonas sombrías.
FICUS
Esta planta irradia energía positiva y levanta el ánimo. Tanto el ficus alii como el benjamino ayudan a remover los químicos y toxinas que están en el aire, por lo que es ideal como planta interior, ya que purifica y limpia el ambiente.
Dónde: Se puede ubicar en cualquier lugar, excepto en el dormitorio, ya que allí lo ideal es colocar plantas de hojas estrechas, que consumen menos oxígeno.
Agua: En verano hay que regarlo dos veces a la semana pulverizando el follaje. En invierno, una vez cada 10 días.
Luz: Abundante.
Fuente: Revista Mujer
4 mayo, 2012
Vivir el aquí y el ahora, es la consigna de quienes practican alguna disciplina espiritual, pero su filosofía no es exclusiva, existe hace más de 20 años un movimiento mundial llamado “Slow”, que invita a calmar las actividades humanas.
Su objetivo, es exaltar el disfrute, el goce y el sabor por la vida, pero pausadamente. “Recuperar el gusto por las cosas bien hechas y dedicar a las personas el tiempo y la atención que precisan”, es la consigna que promueve la comunidad de Slow en Madrid (www.slowmadrid.com)
El vivir calmo, lento o slow es tal vez, el derecho perdido en la sociedad moderna, donde el tiempo vale oro y donde urge hacer todo para ayer.
Según la web del movimiento, www.movimientoslow.com , éste tiene su origen en Italia, en 1986 cuando en la Plaza de España romana abrieron un local de comida rápida, entonces, en actitud contestataria y en oposición a la americanización de Europa, o la Fast Food, el gastrónomo, Carlo Petrini fundó el “Slow Food”, que va abiertamente en contra de la estandarización del gusto, en defensa del placer que otorga la gastronomía con identidad cultural.
“La idea era simple; proteger los productos estacionales, frescos y autóctonos del acoso de la comida rápida y defender los intereses de los productos locales, siempre en un régimen sostenible, a través del culto a la diversidad, alertando de los peligros evidentes de la explotación intensiva de la tierra con fines comerciales”, cuentan en el site.
Tras Slow Food, la idea se convirtió más tarde en filosofía de vida, que se traspasó al trabajo, la educación, el sexo, la salud, el ocio y en definitiva, se creó el movimiento Slow, que se institucionalizó principalmente, en España, Italia, Australia y Japón con Slow Work, Slow Society, Educación Lenta, Slow Sex, Slow Citis, Slow Travel, Slow Down o andar lento, desacelerado.
“El movimiento Slow no pretende abatir los cimientos de lo construido hasta la fecha. Su intención es iluminar la posibilidad de llevar una vida más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su propio periplo vital”, decretan.
Y agregan, que la clave está en saber qué velocidad ocupar en cada momento y si se debe correr, hacerlo, pero sin olvidar cuando detenerse para disfrutar el presente, reconociendo los “efectos beneficiosos de una actitud pausada, bien razonada y segura”. Al mismo tiempo, llaman a valorar la actitud contemplativa como un lugar donde pueden emerger ideas brillantes.
Sin embargo, el movimiento ha adquirido un flujo tan lento que los mismos que iniciaron esta “moda por lo lento”, la dejaron a su suerte y en la actualidad, siguen con mayor actividad sus diversas vertientes que abundan en la web, donde se es posible leer sus manifiestos.
En Chile, Slow Food
El chef Francisco Klimsch, fundador del Slow Food Chile, recuerda que el movimiento nació el 2003, pero que hace dos años que no está activo, debido a algunos desencuentros y diferencias de opiniones que tuvo con la casa matriz en Italia.
“Yo sigo practicando esta filosofía de vida, pero no bajo ese nombre, pero he escuchado que hay varias personas que siguen haciendo cosas”, dice. Cuenta que la revalorización de la gastronomía chilena fue lo que lo impulsó a formar parte de este movimiento. “Los alimentos son sinónimo de la cultura de un país y es necesario rescatarlos y valorar los productos nacionales, pero también los que cocinan, los que cultivan, las recetas”.
Añade, el chef, autor del libro “Destellos y colores de la papa nativa de Chiloé”, publicado por la Fundación de Innovación Agraria (FIA), que, a su juicio, el movimiento evidenció que es necesario hacer cosas concretas en el país, más allá de la moda impuesta. “Tenemos suficientes personas que saben lo que hacen y lo que hay que hacer y para ello, no es necesario que en Italia te digan que hacer”, asegura.
Más allá de la polémica, cree que el Slow Food es un aporte en términos que se valora lo auténtico, lo local, pero mantiene su visión crítica frente a las ferias europeas donde se exhiben productos y platos, pero que no tienen mayor validez, que ser una “linda atracción”.
Slow consejos
El movimiento Slow es por tanto, una oportunidad para el placer y disfrutar de cada momento. Para saber cómo hacerlo, estos son algunos de los consejos que se proclaman en la web, donde también se encuentra la de www.slowdown.cl:
1.- Tómate una infusión con los pies apoyados fuera de la ventana. No hacerlo mientras conduces.
2.- Invierte calidad de tiempo en la bañera y si es acompañado mejor.
3.- Escribe estas palabras en un sitio visible: Hacer varias tareas a la vez es no hacer ninguna bien.
4.- No te veas forzado a responder con rapidez, tómate tu tiempo.
5.- No lleves el reloj encima, no te preocupes que sabrás la hora.
6.- Bosteza a menudo. Bostezar es bueno para la salud.
7.- Escucha una pieza de música de Mozart en su tempo original.
8.- Hacer la compra en un mercado de productos frescos.
9.- Preparar una comida para poder sentarse con tranquilidad y saborearla sin tener encendido el televisor, o leyendo algo que genere sosiego.
10.- Limitar la lista de cosas pendientes; tomarse el tiempo necesario para las personas y actividades con las que se disfruta.
Fuente: Emol.com
24 abril, 2012
Así como una hermosa sonrisa puede abrir puertas y corazones, tener dientes chuecos o mal alineados suele provocar inseguridad. De aquí que los pacientes de los ortodoncistas no sean sólo niños o adolescentes como antaño, sino también adultos que buscan esa sonrisa armónica que les permita causar la mejor impresión posible.
Es evidente que tener los dientes bien alineados permite lucir una sonrisa más bonita. Además, es más fácil mantener la higiene y por ende hay menos riesgos de caries y enfermedades de las encías. Adicionalmente los dientes en buena posición permiten una mejor función del sistema masticatorio, disminuyendo el riesgo de desgaste dentario, alteraciones musculares y problemas en la articulación Temporo-Mandibular.
Tradicionalmente, el uso de los aparatos de ortodoncia (frenillos) ha sido más habitual en niños y adolescentes. Sin embargo, hoy cada vez son más los adultos que están conscientes de los enormes beneficios estéticos y funcionales que conlleva un tratamiento de ortodoncia.
Existen diversos tipos de frenillos. El ortodoncista de Vidaintegra, Dr. Francisco Díaz, explica que “los más comunes son los aparatos de ortodoncia fijos, vale decir, aquellos que van pegados en los dientes -los llamados brackets- y que van unidos por un arco”.
Existen también los aparatos de ortodoncia removibles. “Los dos cumplen funciones parecidas, cual es mover dientes, siendo los aparatos fijos más eficientes en este aspecto”.
Los frenillos fijos son cada vez más modernos y eficientes. “Hoy tienen una superficie más pequeña y pulida, por lo que el roce con los labios es menor”, agrega. Además, hay frenillos cerámicos, más discretos, aunque el tratamiento puede tener un valor levemente superior.
La tecnología incluso ha llegado a la ortodoncia lingual. Según el especialista, “esta técnica todavía no es tan masificada como la convencional y consiste en poner los frenillos por detrás de los dientes”.
De niños a adultos
La edad de inicio del tratamiento es relativa. Cómo todo en la ortodoncia, cada caso es único, por eso, hay quienes deben comenzar desde pequeños para solucionar aspectos relacionados al crecimiento de los maxilares (Ortopedia dento-maxilar). Ejemplos de esto, son mordidas abiertas, compresiones maxilares, micrognatias, etc.
El ortodoncista distingue dos etapas: “La primera es cuando los padres llegan con los hijos muy pequeños, a los 4 ó 5 años. Si el paciente presenta alguna anomalía maxilar como las mencionadas anteriormente, se deben realizar maniobras previas al tratamiento de ortodoncia, ya que estas anomalías sólo se pueden corregir a esa edad”.
En ese caso se pueden utilizar una gran variedad de técnicas, desde los aparatos removibles, aparatos fijos parciales, disyuntores (expansores), fuerzas extraorales, etc. Si uno quiere solucionar algún problema de los maxilares siendo adulto, la solución es la cirugía”.
La otra etapa se inicia a partir de los 12 años, cuando ya se pude colocar aparatos fijos, porque han aparecido la mayoría de las piezas dentarias. En realidad, no hay límite de edad para tratarse, porque cualquier persona con los huesos sanos y los dientes libres de enfermedades, puede utilizar frenillos.
La duración del tratamiento de ortodoncia también es relativa. “Por lo general, la parte activa debería durar entre un año y medio y dos. Si se comienza a edades más tempranas, puede llegar a alargarse un poco más. En muchos casos, las personas sólo acuden por problemas muy puntuales, cuya solución podría durar sólo meses”.
Para el éxito del tratamiento, la higiene es primordial. “Si alguien me pregunta cuál es el consejo más importante a un paciente que usa frenillos, le diría que es lavarse bien los dientes; comprarse los cepillos adecuados y mucho control de la placa bacteriana”, agrega el facultativo.
Consejos para un tratamiento de ortodoncia exitoso
- Usar los cepillos indicados por el ortodoncista para la higiene bucal.
- Lavarse los dientes después de cada comida para el control de la placa bacteriana.
- Evitar los chicles, calugas y alimentos duros, porque pueden soltar los brackets y retrasar el tratamiento.
- No faltar a los controles.
- Al sacar los frenillos hay que tener el mismo cuidado que antes: buena higiene dental y controles periódicos.
Fuente: Vidaintegra.cl
16 abril, 2012
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