La experta internacional en vida sana Susan Bowerman da algunas recomendaciones para cuidarse física y económicamente.
Si revisas cualquier reportaje sobre cómo la lucha por la economía puede afectar tu salud, podrás darte cuenta que muchas de ellas son muy negativas. Lo que más se menciona es que cuando hay poco dinero, la gente gasta menos en productos caros como frutas frescas y vegetales, cancelan sus memebresías a los gimnasios o consumen más productos altos en calorías y alcohol. Y comienzan a cenar productos menos sanos -pero más baratos- como la comida rápida. Así que me puse a pensar: ¿existirán algunas lecciones que podamos aprender de como ahorrar dinero sin dejar de ser saludable?
Caminar o andar en bicicleta para ahorra en bencina: Cuando tengas cosas que hacer y que estén a una distancia razonable para ir caminando, ¿por qué no ahorrar dinero en bencina y hacerlos caminando o andando en bicicleta? Es una manera muy fácil para hacer actividad física extra durante el día. Piensa en cosas de tu rutina que no necesiten el auto. Yo dejé mi membresía al gimnasio y la suscripción al diario y ahora todas las mañanas voy a comprar el diario en una caminata de 45 minutos que hago todos los días.
Más comidas en casa con tu familia: Hay muchas cosas positivas que salen de esta idea. Para empezar, cuando cocinas en tu casa tienes más control sobre la calorías que llevan tus comidas -así que puedes preparar comida con menos grasa y sodio que las que venden en cualquier restaurante. Además es una muy buena manera de pasar un tiempo extra con tu familia. Estudios demuestras que los niños que comen regularmente con sus familias tienen alimentación más sana y tienen un mejor desempeño en el colegio.
Ser más vegetariano: La carne, el pescado y el pollo pueden significar una gran parte de tu presupuesto en comida. Puedes comer cosas más vegetarianas como legumbres o usar tofu en lugar de carne.
Cultiva en tu hogar: Sí, puede tomar un tiempo, pero cuando tienen un pequeño espacio en tu patio puedes ahorrar dinero. Lechugas y espinacas son fáciles de cultivar y puedes cosechar semana tras semana. Hierbas frescas pueden ser muy costosas de comprar, pero puedes cultivarlas fácilmente afuera de tu ventana. Las hierbas no solamente tienen muchas vitaminas y antioxidantes, además agregan mucho sabor lo que significa que puedes reducir el consumir de grasa y sal.
Menos gastos en bebidas: Puedes quitar muchas calorías cortando el consumo de bebidas y café y además estarás ahorrando mucho dinero. Hazte el hábito de comer más frutas y tomar menos jugos. El 100% de los jugos de frutas son caros y no traen la fibra que te aportan la fibra de las frutas.
Para la ensalada:
1 taza de repollo picado fino
1 taza de repollo morado picado fino
1 taza de zanahorias peladas y ralladas
1 manzana verde en láminas delgadas
1/2 taza de pasas Para el aliño:
1 taza de yogurt natural
2 cucharadas de mayonesa
2 cucharadas de ciboulette picada fina
Sal y pimienta
Preparación
1. Preparar la ensalada. En un bol colocar los repollos, zanahoria, manzana y pasas; revolver bien y reservar.
2. Preparar el aliño. En otro bol pequeño mezclar todos los ingredientes para el aliño y sazonar con sal y pimienta. Verter la mitad del aliño sobre la ensalada reservada y revolver bien.
3. En pocillos individuales distribuir la ensalada y servir con el resto del aliño en pocillo aparte.
Producir en forma autónoma vegetales y hierbas en el propio patio o terraza, facilita el consumo de alimentos frescos, saludables y cuidados con esmero.
La idea es aprovechar espacios pequeños para cultivar alimentos, independiente si son plantados por ornamento o para ser utilizados en las comidas. Además, se puede optar por tener solo plantas medicinales.
“Los productos de una huerta orgánica familiar son fuentes naturales de vitaminas y sales minerales, y su consumo diario abarata los gastos en comida y se aprovecha al máximo el presupuesto familiar”, afirma Stephanie Holiman, directora del Huerto Hada Verde.
Para instalar una huerta lo primero es elegir el lugar ideal que reciba sol, mejorar la calidad de la tierra si es que se siembra en el patio de la casa, o adquirir los contenedores o macetas adecuadas si es que se hará en la terraza de un departamento.
Según los cálculos del portal Organic SA, para una huerta familiar se necesitan 10 x 10 metros para abastecer de hortalizas a una familia de seis a ocho miembros, e incluso para vender los excedentes.
Sin embargo, en el caso de querer armar una huerta ecológica con hierbas como cilantro, perejil, albahaca o ciboulette, se necesita muy poco espacio y solo más profundidad en las macetas para plantar lechugas, acelgas o tomates.
“Cuando armas tu huerto tienes la seguridad que la producción es limpia, sin pesticidas, herbicidas, y eso mejora la salud de la familia y conlleva el beneficio de trabajar con la tierra, que reduce el estrés porque se disfruta mucho el tiempo que se pasa con las plantas”, detalla la directora de Hada Verde.
Al construir un pequeño oasis verde -continúa-, la persona comienza también a conectarse con las bondades de la naturaleza, las que invitan a aprender técnicas orgánicas o ecológicas para hacer abonos, semillas, compostaje, y qué hacer cuando se presente alguna dificultad o a quién pedir ayuda.
Para ello, existen comunidades de huerteros urbanos bien organizados y que transitan por la feria Ecológica de La Reina, el Huerto Hada Verde y la Red Trafkintü Permacultural, entre muchas otras, lugares donde también es posible informarse acerca de las fechas de talleres instructivos.
En pleno reinado de los tablets, con la amenaza digital al acecho, diseñadores de todo el mundo reinventan el libro para perpetuar su valor en objetos de culto.
Carteras y fundas
Caitlin Phillips es una estadounidense licenciada en literatura que, inspirada en su amor por la lectura y para rescatar el arte de las portadas de ediciones antiguas, decidió usar las cubiertas de los libros para crear bolsos que vende a través de su sitio web y que han resultado muy cotizados por actrices como Natalie Portman. Para convertirlos en cartera, les quita todas sus páginas, usa el lomo como base, añade telas en los costados y como funda, agrega botones vintage y asas con cuentas de colores. El más solicitado es Orgullo y prejuicio y, aparte del stock disponible, acepta pedidos que tarda dos semanas en confeccionar (desde $ 60.000 con costos de envío incluidos). También fabrica cubiertas para tablets y libros electrónicos (desde $ 40.000). www.rebound-designs.com
Lámpara
Con libros de colección, el diseñador de Nueva York Ragip Erdem crea modernas lámparas que parecen pequeñas esculturas; útiles y de gran valor decorativo. En su confección utiliza las portadas y también todas las páginas del libro, ordenándolas una al lado de otra a través de un tubo lumínico. Hay lámparas de cielo y de sobremesa. www.erdem.com
Repisa
La marca de diseño Umbra diseñó una repisa de metal que genera la ilusión de que los libros se suspenden mágicamente en el aire. Funciona con un soporte de metal que se aperna a la muralla para sostener el libro base sobre el que luego se apilan otros volúmenes. Resiste hasta 6,8 kg. ($ 25.000 en www.traetelo.com, hay que buscarlo como Conceal Wall Book Shelf, Nickel).
Maceteros
Creados por la firma italiana Gartenkultur, los Planter Books son maceteros de interior. Impermeabilizados con goma vegetal y barniz para madera. Se ven muy bien con plantas pequeñas, especialmente con árboles bonsái (desde $ 80.000 en www.etsy.com). www.gartenkultur.it
“Mejor prevenir que curar” debiera ser nuestro lema en estos días, porque puede marcar la diferencia entre un tiempo placentero o el fracaso de aquello que planificamos con tanta ilusión. “Con un buen botiquín se puede salvar el momento, porque lo ideal es no tener que volver antes de lo previsto por un problema banal, que puede solucionarse con un simple tratamiento”, explica la Dra. Olga Sánchez, médico familiar de Vidaintegra.
Llega el verano y los excesos suelen ser la tónica, haciendo que frases como “me duele la cabeza”, “me duele la guata” o “me quemé” sean recurrentes. Y es que con la llegada de las vacaciones todo parece desordenarse.
Comer demasiado, pasar mucho tiempo tendido al sol, la falta de higiene y el abuso de la piscina o playa pueden pasar la cuenta, provocando más de alguna enfermedad y haciendo que las vacaciones planificadas durante meses, terminen siendo una época complicada.
Según explica la Dra. Olga Sánchez, médico familiar de Vidaintegra, “es vital estar preparados ante cualquier malestar y contar con un buen botiquín para hacer frente a los imprevistos. Con éste se puede salvar el momento, porque lo ideal es no tener que volver antes de lo previsto por un problema banal, que puede solucionarse con un simple tratamiento”.
¿Qué llevar?
Dentro de los elementos básicos que debe contemplar un botiquín de vacaciones, se encuentra el requerido para tratar heridas: gasa estéril en tarro, que permitirá ir retirando sólo el material necesario en la limpieza, sin que el resto se ensucie; povidona yodada, jabón en gel, agua oxigenada, tijeras, algodón, tela adhesiva y una pinza.
Es necesario contar también con un termómetro y analgésicos, para medir y reducir la fiebre, si se presenta. Los cambios de temperatura y permanecer mucho tiempo en el agua podrían ocasionar también resfríos, por lo que se sugiere tener a mano algún descongestionante.
Asimismo, y ante el riesgo de sufrir torceduras y esguinces de pie y/o muñeca, ocasionados por las irregularidades en el suelo, es necesario contar con un gel antiinflamatorio y vendas elásticas, que permitirán resolver momentáneamente el problema. “Se aplica el gel para evitar el dolor y la inflamación del músculo, y se pone la venda, siempre desde el borde de los dedos o nudillos hacia arriba, en forma circular. No hay que regresar con la venda, ya que, la circulación se podría ver afectada y producirse una hinchazón”, explica la doctora.