La historia del festival musical que este fin de semana llega a Chile
A un día de Lollapalooza, el mega evento musical, que cumple dos décadas desde su creación, se prepara para hacer historia. Por primera vez, desde su inauguración en 1991, estará fuera de Estados Unidos. Y por primera vez, desde 2005, saldrá de Chicago. Porque el fin de semana del 2 y 3 de abril, Lollapalooza se presentará con tres escenarios en el Parque O’Higgins de Santiago, en Chile.
INICIOS
En 1990, Perry Farrell, integrante de Jane’s Addiction, tiene la ocurrencia de montar un festival musical, con el que su banda haría una gira de despedida. Este evento se concretaría un año después, con el nacimiento del primer Lollapalooza, que congregó a grupos como Nine Inch Nails y a otros artistas, como el rapero Ice-T.
En sus comienzos, el festival no tenía los tres escenarios con los que cuenta hoy, sino que sólo uno, además de un montaje menor que funcionaba como espectáculo aparte, en donde se presentó ese año Othelo’s Revenge.
La gran novedad que traía la idea de Perry, era que Lollapalooza consistía en un festival itinerante, que viajaba por una treintena de ciudades de Estados Unidos, llevando la música en vivo a lugares en donde nunca había estado, dando la oportunidad de asistir a personas que vivían alejadas de las grandes ciudades.
El festival se convirtió en una ventana que daba a conocer los géneros musicales de la contracultura, dentro de los que reinaba el grunge. Así, grupos como Soundgarden y Pearl Jam brillaron sobre sus escenarios, además de otros grupos que, gracias a Lollapalooza, lograron un reconocimiento que hasta entonces no tenían.
CAIDA Pese a su influencia cultural, Lollapalooza comenzaba a perder seguidores, en especial luego de haberse dejado llevar por una corriente más popular y menos ligada a la contracultura, que era lo que lo había caracterizado.
En 1997 se presentaron bandas como Devo, Snoop Doggy Dogg, Beck y Orbit, entre otros. Ese año, la revista Variety hizo una reseña del festival, en la que se pregunta si es que éste había perdido la identidad que lo había caracterizado en sus inicios. Los auspiciadores también pierden interés en el evento, por lo que hasta 2003 no hubo una nueva edición de Lollapalooza.
RENACIMIENTO
En 2003, tras la reunión de Farrell y el resto de Jane’s Addiction, Lollapalooza busca comenzar de cero. Audioslave, Queens of Stone Age, The Donnas y 30 Seconds to Mars estuvieron en la lista de artistas, además del integrante de Jackass, Steve-O. Pero la venta de entradas fue más baja de lo presupuestado, por lo que la idea de regresar con el festival al año siguiente se hacía cada vez más remota.
Aún así, se planea una gira para 2004 que estaría integrada por The Killers, Wilco, Morrissey, PJ Harvey y The Flaming Lips, entre otras bandas, pero que debió ser cancelada por problemas en las ventas de entrada.
En un esfuerzo por revivir Lollapalooza, Farrell se asocia con C3 Presents, con quienes llega al acuerdo de dejar atrás la idea de un festival itinerante, manteniendo los escenarios en una locación única, en Chicago, y una duración fija de dos días. Gracias al éxito de la edición, la organización decidió extenderlo a 3 días en 2006.
Desde entonces, el festival ha logrado recobrar parte del misticismo que lo caracterizó durante sus primeros años, con la presencia de grupos y artistas que marcan pauta en los diversos géneros musicales actuales, como Lady Gaga, The Walkmen, J. Cole, Soundgarden y AFI.
Este año, se suman nuevos hitos que marcarán la historia de Lollapalooza. No sólo llegará a Chile, marcando la primera vez en 20 años que sale de Estados Unidos. Además, tendrá doble nacionalidad: A la edición chilena, que tendrá lugar el fin de semana del 2 y 3 de abril, se suma una edición de aniversario en Chicago, durante los días 5, 6 y 7 de agosto. Y si su popularidad continúa, es probable que se sumen muchos hitos más.
Espero que el festival sea un éxito! Cariños, Cote.
Shakira subió a su sitio web oficial un video que muestra el encuentro que mantuvo la semana pasada en Santiago con Rodolfo Burgos, un imitador de la artista que se ha hecho conocido como el “Shakiro” y que se ha ganado la fama con su interpretación del tema “Gitana”. La artista colombiana se reunió por unos instantes con su imitador el jueves de la semana pasada, antes de su actuación en el Pop Festival.
En el video, la intérprete del “Waka waka” no escatima en elogios hacia un nervioso “Shakiro”.“Te vi y es increíble lo que haces. Me quedé así (con la boca abierta)”, le dijo la cantante.
Burgos, de 31 años, saltó a la fama la semana pasada tras interpretar en un programa de televisión la canción “Gitana” con una voz prácticamente igual a la de la colombiana. La artista había manifestado a través de Twitter la intención de conocer a su imitador, algo que finalmente sucedió antes del concierto. “Aquí estoy, con Shakiro. Shakiro y Shakira, y ya está, no hay más, no nos pueden clonar”, exclama la colombiana entre risas y abrazos con “Shakiro”.
Al final del video, la artista invita a su imitador a entonar juntos unas estrofas del tema “Gitana”. Rodolfo Burgos acepta la proposición y empieza a cantar ante el asombro de Shakira, que se une a “Shakiro” para completar el dueto.
Francisca Valenzuela es sinónimo de perfección, tranquilidad y exigencia. Tiene 23 años y es considerada como una de las mujeres top de la música chilena, la pionera de una nueva generación femenina de músicos, donde le siguen artistas como Javiera Mena y Camila Moreno. La novedad esta vez no es que va a tocar en el festival de música internacional alternativa Lollapalooza el próximo 2 y 3 de abril, o que Shakira pidió que la acompañara en el pop festival que realizará en Chile, sino un desafío aún mayor , el lanzamiento de su segundo proyecto propio, el disco titulado “Buen Soldado”.
“La temática de las canciones de mi nuevo disco es variada, hablo de la vida, del amor, de la familia, de la amistad. De experiencias que me ha tocado vivir. Naturalmente he madurado como persona y artista, y esto se refleja en las letras de mis canciones”, asegura. Según la artista, el título del disco “El Buen Soldado” se refiere a que en la vida las personas se plantean metas y que en proceso para lograrlas, ellas deben enfrentarse a varios desafíos algunos más difíciles que otros. Un proceso que ella compara con las vivencias de un buen soldado.
El disco tiene 12 nuevas canciones y su producción estuvo a cargo de Vicente Sanfuentes, Mocky y ella. Además cuenta con la participación de uno de los integrantes de la banda Chancho en Piedra. El primer single se llama”Quiero verte más”, y el video clip lo grabó en la torre Entel. “El video es muy simple pero tiene una linda fotografía, estuvo a cargo de Daniel Molina y Cristián Valenzuela, lo grabamos en enero”, se refiere la artista.
Francisca Valenzuela ha vivido el sueño de cualquier persona, nació y creció en una de las ciudades más populares de Estados Unidos en San Francisco, California. A los 12 años volvió al país y desde pequeña comenzó a escribir poesía y a componer. “En un principio yo iba sola a preguntar a los pubs si podía tocar. Recuerdo que el Thelonious fue uno de los lugares que me dio el espacio para mi música, ahí conocí más músicos y gente que me aconsejaba”, afirma la artista.
Fueron estas personas que la incitaron a jugársela por su música, y motivada por este ideal, decidió ir a cada una de las productoras a dejar su disco. El año 2006 logró lanzar el single “Peces”, el cual fue reconocido por la revista Rolling Stones como una de las 100 mejores canciones del año.
“Nunca me he sentido discriminada por ser mujer, mi música es femenina, no feminista”, Francisca Valenzuela. En una época donde las mujeres son las protagonistas, Francisca Valenzuela asegura que para ella el género nunca ha sido un problema para hacer música, sin embargo cree que la mujer perfeccionista que se la “juega” por una idea en esta sociedad es tildada como una histérica.
“No quiero que salgan más”, dice Residente tras recibir la Antorcha de Plata y escuchar a la galería cantarle el “Cumpleaños feliz”. Luego de interpretar la poderosa canción “La bala” reitera: “Por favor, no quiero que sigan entrando”. A quien se refiere René Pérez es nada menos que a los que juegan el rol de anfitriones en este escenario, Rafael Araneda y Eva Gómez, contra quienes no tiene nada. Simplemente sabe que cada ingreso de la pareja implica una dinámica de relleno en espera de que el público se manifieste por un trofeo.
Pero el rapero boricua prefiere irse con las manos vacías, si es que eso le permite navegar por su repertorio sin interrupciones, y sabiendo que llevárselas llenas de galvanos no vale mucho al lado de una buena noche con el público, en la que pueda hacer y decir todo lo que se le antoje. Y así fue como un dúo de Puerto Rico instaló una verdadera revolución en el Festival de Viña del Mar, que no sólo implicó la ruptura con sus reglas, sino además la transmisión de un discurso con múltiples causas, y una fusión de sonidos sin límite, y en la que Chile también encontró su lugar.
Todo eso es lo que ofreció Calle 13 en su segundo paso por Viña, hasta donde llegaron con los elementos que ya habían mostrado en 2008 extrapolados varios niveles más arriba. Así, la búsqueda de la fusión entre distintas vertientes de la música latinoamericana, hip hop y rock, anota ya muchas más combinaciones —en parte gracias a una orquesta sólida y al trabajo silencioso de Eduardo “Visitante” Cabra—, mientras que el discurso está crecido en forma, fondo y se ha diversificado en sus direcciones.
Hoy el valor ya no está sólo en la fiesta y la crítica. La emotividad también encontró su espacio, encarnada en una versión de “Latinoamérica” junto a Inti-Illimani y Camila Moreno (por el escenario ya había pasado Chancho en Piedra) capaz de erizar los pelos.
Grande Calle 13. Tremendos artístas y tremenda lección que le da a Américo. Residente se preocupó de hablar temas nacionales y latinoamericanos, además de invitar a cantantes nacionales y cuestionar la casi nula presencia de artistas chilenos en el certamen. Más encima, prefirió irse sólo con una antorcha de plata en pos de un show continuado y para su público. Algo que él buscó y no se fue lloriqueando por no llevar la tripleta de (a estas altura cada vez más desvalorizados) galardones.