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Por tres días o un mes, a 100 o a mil kilómetros, en auto o avión. Da lo mismo. Lo único que importa es que saque a sus hijos del ambiente habitual: el salir abre su mente para el aprendizaje y obtienen mayores logros cognitivos.
La diferencia entre un niño que viajó en sus vacaciones y el que no lo hizo fue de cerca de siete puntos en la prueba de lectura. El estudio es de la Universidad de Clemson y analizó la relación entre los viajes en familia durante el verano y el rendimiento académico de más de tres mil niños de kinder a quinto grado. En matemáticas obtuvieron 51,79 puntos los que viajaron y 46,69 los que no. En conocimientos generales, fue de 51,03 puntos para los que salieron y 41,19 para los que no.
¿Conclusión? Obvio, hay que viajar.
Pero acá no va a encontrar la fórmula perfecta para saber cómo hacerlo. No hay número de días ideales, ni lugares, más adecuados ni una descripción de los mejores medios de transporte.
Lo que sí va a encontrar en este artículo es, primero, que viajar significa cambiar de ambiente. Es decir, dejar su casa para pasar unos días en la playa, en el campo, en la casa de unos parientes. Y lo segundo, es que trasladar a donde sea a sus hijos en estas vacaciones contribuirá, directamente, en elevarles la inteligencia. ¿Más académico? Elevarles la capacidad cognitiva.
“Los datos son claros. Y les da un duro trabajo a los padres y otra razón para no postergar un viaje de vacaciones de verano”, señala Bill Norman, director del Centro de Parques Recreación y Empresas Turísticas de la U. de Clemson, uno de los autores del estudio. Playa, campo, lago, las posibilidades son muchas. Pero todas permiten a los niños ampliar sus horizontes y abrir su mente. Contribuyen, dice Norman, al desarrollo cognitivo y estimula el sentido de maravilla.
¿Por qué los viajes son tan provechosos? El experto aclara que la ventaja es el aporte de habilidades esenciales para el éxito: fomentar actividades prácticas y experiencias directas. Y, por sobre todo, nuevas. Simplemente exponer a su hijo a un nuevo entorno le permite explorar directamente. Más directo y simple: no es lo mismo estar en la arena frente a donde rompen las olas, que mirar cómo rompen por televisión.
Pero eso no es todo. El estudio también menciona que si los niños durante esos viajes van a museos, sitios históricos, parques y hasta el zoológico, obtienen más altos puntajes que los que no lo hicieron. En esos términos, las visitas a obras de teatro o conciertos tuvieron la más alta puntuación (53,02). En segundo lugar se ubican las idas a museos de arte y la ciencia (52,8).
¿Y los parques de entretenciones? No contribuyen al logro cognitivo… Una lástima.
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12 enero, 2012
Sucede cuando delegan sus responsabilidades, incluso, a sus propios hijos.
Cuando los papas no quieren ejercer su rol de padres las cosas se complican en la casa y los hijos entran en crisis, pues las normas y las estructuras que debieran tener se trastocan o se pierden.
Esta realidad es más usual de lo que se piensa y ocurre en familias donde existe un temor al conflicto y una gran inseguridad personal.
“Son padres que temen a que el vínculo que establecen con los hijos, no es lo suficientemente fuerte y creen, que no resistirá al colocar límites. Sienten un miedo profundo a que sus hijos no los quieran si se enojan o ponen orden”, explica Sandra Gelb, psicóloga y directora académica de la escuela de psicología de la Universidad de los Andes (sgelb@uandes.cl)
En ese sentido, la psicóloga encuentra que no hacerse cargo de la crianza es una postura cómoda pues la paternidad implicaría postergar las propias necesidades y satisfacciones para darle prioridad a las necesidades de los hijos.
“Son padres inmaduros que no hicieron el duelo o no pasaron por la pérdida de su adolescencia, entonces delegan sus propias responsabilidades en los hijos mayores, los abuelos, las nanas o en cualquier persona que esté dispuesta a hacerlo”, agrega.
El hecho también ocurre cuando existen problemas familiares que afectan la vida familiar y se le adosan deberes inadecuados a los más pequeños provocando un severo desplazamiento de roles. “Lo preocupante es que cuando ese niño crece, puede que siga con esa idea o patrón de crianza y desde ahí ves que los padres tienen una relación horizontal con los hijos, no hay límites y los roles se trastocan”, sostiene el psicólogo Carlos Mateluna Miretti (cmateluna@gmail.com)
La situación es compleja y también conlleva consecuencias inmediatas. Los hijos al ser pequeños o adolescentes se olvidarían de sus intereses, desenfocándose.
“Pierden parte de su desarrollo lúdico y su infancia es cercenada por tener que satisfacer necesidades ajenas y terminan saltándose etapas de su crecimiento”, destaca Gellb.
Por lo que en algún minuto de su existencia –afirma– querrán vivir lo que no han vivido, volviéndose eternos adolescente o se convertirán en viejos chicos o “tontos graves”, súper serios que no disfrutan con nada.
Por otra parte, Carlos Mateluna Miretti, indica que si los papas se vuelven hijos de sus hijos será un tipo de relación repetitiva que incluso puede traspasar de generación en generación. “Se piensa que es algo normal, hasta que en ciertas situaciones que te pone la vida, la persona se va a dar cuenta que se ha hecho cargo de instancias que no le correspondían”.
Darse cuenta a tiempo
Generalmente los padres actúan de esta manera inconscientemente y sólo acusan recibo de sus errores cuando los niños empiezan a crecer y presentan sus primeros problemas al entrar al colegio. Es en ese instancia cuando se mediría el desempeño paternal.
“Son niños que le cuesta seguir normas, adecuarse o no tienen sentido claro de autoridad. En la adolescencia se nota cuando los tratan de educar o encausar pero los chicos se resisten”, comenta la psicóloga Sandra Gelb.
Para ordenar los roles, antes que el cotidiano se transforme en caos, el trabajo terapéutico deberá estar enfocado más en los padres que en los pequeños. “A los adultos hay que mostrarle que los niños no se pueden hacer cargo de situaciones que no les competen porque interrumpes su desarrollo de vida”, ilustra Carlos Mateluna Miretti.
En ese sentido, Sandra Gelb complementa que los hijos tienen que ser amigos de sus papas, tener confianza en ellos, “pero deben reconocer cierta autoridad y cierta distancia respecto a ellos, porque sino hay mucha confusión”. Sin duda, la crianza requiere de esfuerzo y perseverancia aunque a veces poner normas y límites no sean tareas fáciles de emprender.
La primera y principal verdad: nadie nos enseña a ser padres. A ponerle el hombro a los errores y tratar de ser mejores. Cariños a todos. Mane.
Autor: Francisca Vargas en Emol.
4 julio, 2011

Cada vez son más las familias que se reformulan y crean nuevas con el paso de los años, matrimonios que fracasan, madres o padres solteros que se vuelven a enamorar, ya no están solos, parten con un “valor agregado”: Los hijos.
Volver a vivir en pareja, ahora con hijos, puede ser maravilloso, contrario a lo que muchos pudieran pensar, los expertos sostienen hoy, que formar una nueva familia puede ser incluso beneficioso para los niños.
El padrastro o la madrastra que existían en los cuentos de hadas en casos normales no debieran existir y aquí es donde el criterio y la selección de los padres cobra vital importancia.
Si ya es difícil en muchos casos lograr la maternidad o a la paternidad y tener una buena relación con los hijos propios, aún puede ser más difícil lograr empatizar y congeniar con un niño que tiene otros padres y una historia detrás.
Por lo tanto, los nuevos padres no deben presionarse, ni apurarse a querer inmediatamente al hijo de la nueva pareja, y tampoco, hay que forzar a los pequeños a que acepten al nuevo integrante de la familia.
Es necesario que la meta familiar sea, ser felices juntos y que entre todos trabajen por ese objetivo.
Algunos datos:
- Jamás entrar en el juego de las rivalidades con los niños, hay que establecerles los roles de cada uno en la familia.
- Establecer espacios de tiempo y lugar para cada uno de los miembros, donde sientan su exclusividad.
- No cortar los vínculos con sus familias de origen, si estas son sanas.
- En el caso de ser posible, hacer actividades con el padre o la madre para que el niño asuma que todos están bien y felices.
- Buscar los acuerdos, no imponer cambios bruscos, hacer a los niños partícipes de los cambios y las elecciones (colegios, color de las paredes, cómo llamar al nuevo integrante etc)
- Nunca dejar de escucharlos o menospreciar sus sentimientos y frustraciones.
Un abrazo, Mane.
Fuente: Paola Araneda para Somos Padres, Vida de padres.
3 junio, 2011

Para quienes han seguido la demanda de paternidad contra “Don Francisco”, en la cual ha habido todo tipo de situaciones, incluso denuncias en fiscalía a raíz del examen de ADN al que tuvo que someterse el presentador para determinar si era el padre biológico de la persona que presentó la demanda en su contra, debo recordarles que más allá de lo mediático que resulta que una figura pública deba enfrentar este examen, no debemos perder de vista lo que realmente importa: el derecho de todos los seres humanos a conocer su verdadera identidad“.
Este principio, el derecho a conocer la identidad que toda persona tiene se encuentra consagrado en la Convención de los Derechos del Niño, en sus artículos 7º y 8º y en la Convención Americana de los Derechos Humanos en su artículo 18.
¿Y que significa este derecho a la identidad? de manera simple, quien es nuestro verdadero padre, nuestro derecho a conocer nuestra verdadera procedencia, nuestros orígenes y nuestra verdad biológica por sobre la verdad formal, es por eso que actualmente nuestra legislación establece que el derecho a reclamar la filiación es un derecho irrenunciable e imprescriptible.
Quienes pueden entonces demandar de filiación? En primer lugar el hijo/a y si es menor de edad, su representante legal, también puede demandar de filiación el padre biológico y en caso de muerte del padre contra los herederos de éste, pero solo si el hijo nació en forma póstuma.
Los Tribunales competentes para iniciar una acción de reclamación de filiación son los Tribunales de Familia, ya sea los del lugar donde vive el padre biológico o el hijo que demanda. Hasta la modificación de la ley 19.585 se pedía que junto con la demanda se acompañaran antecedentes que hicieran plausibles los hechos que la fundamentaban, pero esto debió modificarse ya que claramente en este tipo de casos, las partes tenían relaciones muchas veces clandestinas, por lo que no había prueba alguna de la relación excepto justamente el nacimiento del hijo común.
Sin perjuicio que la ley permite determinar la filiación mediante toda clase de pruebas decretadas por el tribunal o a solicitud de la parte, en los hechos la única prueba necesaria que se pide en la audiencia que corresponde es el examen pericial biológico, mas conocido como prueba de ADN. Este examen se realiza tanto en el Servicio Médico Legal, donde normalmente no tiene un costo para quien lo solicita, aunque se tasa dentro de las costas procesales, o en un laboratorio idóneo para ello, este laboratorio lo designa el juez, normalmente a petición de la parte, tiene un costo entre los $290.000.- a $400.000.- pero tiene la ventaja de que es mucho mas rápido que el SML que normalmente se demora entre tres y seis meses, un examen privado toma máximo quince días.
En caso que el resultado del examen no fuera el esperado, se puede pedir nuevamente por una sola vez la repetición de éste.
Si el padre se niega injustificadamente a hacerse el examen pericial se presume legalmente la paternidad, la ley entiende además por “negativa injustificada” el hecho que si citada la parte dos veces no concurre a la realización de la toma de muestras por el organismo respectivo.
La sentencia que reconoce la paternidad o maternidad se reduce en un acta que luego se subinscribe al margen de la inscripción de nacimiento del hijo/a.
El hecho que el reconocimiento de un hijo sea por sentencia judicial y que el padre o madre se haya opuesto en la demanda, tiene un efecto importantísimo ya que queda privado entonces de de la patria potestad y en general de todos los derechos que la ley le confiere sobre la persona y bienes de este hijo.
Por último, una demanda de reclamación de filiación es un procedimiento simple y eficaz para conseguir declarar la identidad real de una persona, pero también nuestro legislador ha tomado medidas para evitar que cualquiera ejerza una demanda solo para perjudicar injustificadamente a la persona demandada y a la familia de la cual es parte, es así que en el artículo 197 del Código Civil, primero establece el carácter de secreto de este tipo de juicios y luego establece una sanción para quienes ejerzan esta acción de mala fe o con el propósito de lesionar la honra de quien se reclama la paternidad.
Un abrazo, Mane.
Fuente: Marianela Villaroel, Abogada especialista en derecho de familia.
29 marzo, 2011

El nuevo proyecto postnatal ha creado polémica por varios puntos. El más reciente es la reducción del fuero maternal laboral (cuyo objetivo es asegurar que las mujeres no sean despedidas a causa de su embarazo o su condición de madres) en tres meses.
¿Cómo?
En la actualidad, Chile tiene el fuero maternal más largo del mundo, con un total de dos años. El fuero maternal comienza desde el momento en que inicia el embarazo, hasta un año después de terminando el descanso postnatal.
Sin embargo, el nuevo proyecto propone que el fuero sea durante el embarazo y hasta un año después del nacimiento del niño. O sea, se reduce en tres meses respecto a la ley actual.
La oposición ha criticado fuertemente esta reducción, indicando que es la “letra chica” del nuevo proyecto. Se critica que la idea del nuevo proyecto debería buscar proteger el desarrollo del niño, y que la reducción del fuero laboral de las mamás atenta contra las madres y, en consecuencia, contra los hijos.
Sin embargo, el gobierno asegura que esta iniciativa busca proteger la empleabilidad de la mujer trabajadora. Según la ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, el sistema actual hace que Chile sea el país de Latinoamérica con menos participación de la mujer en la fuerza del trabajo.
Esto es particularmente importante en las mujeres con contrato a plazo fijo, obra o faena. Hoy si una mujer se embaraza, aunque haya terminado su contrato, necesita pedir el desafuero para poner término a la relación laboral. Si bien este procedimiento es aprobado casi siempre, significa un costo para las mujeres, que deben asumir los costos legales de su representación judicial. Además, este engorroso proceso hace que los empleadores ya no quieran contratar mujeres bajo esta modalidad.
Papás
Por otro lado, el proyecto incorpora un fuero para los papás. Debido a que con el nuevo proyecto las mamás pueden pasar 6 semanas del permiso postnatal a los papás, los papás tienen un fuero laboral por un periodo equivalente al doble de la duración de su permiso (o sea, 12 semanas), que comienza 10 días antes del permiso postnatal. Ahora, si los papás utilizan este fuero laboral, la duración del fuero de la mamá se reducirá de manera equivalente.
En cuanto a la forma en que se subsidiará el sueldo del papá durante el periodo en que no esté trabajando, el proyecto aclara que tendrán un tope de 30 UF y que el valor será “siempre” el de las remuneraciones de las mamás. Este es un tema a considerar, pues si en una familia el papá es el con las remuneraciones más grandes, tendrán que ajustarse a recibir las remuneraciones de la mamá.
Veremos como evoluciona esto, y espero que lleguemos a una solución lo másequitativa posible. Un abrazo, Mane.
Fuente: Revista Carrusel.
21 marzo, 2011
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