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Libro identifica que las personas que alcanzan el triunfo no sólo lo logran por lo que son, sino por cómo lo hacen. Tome nota.
¿Por qué para ciertas personas es más fácil alcanzar el éxito? La respuesta intuitiva suele ser que nacen con ciertos talentos. Así de simple. Siempre tendrán una buena estrella en su camino. Sin embargo, esa capacidad es sólo una parte del rompecabezas del logro, explica la sicóloga Heidi Grant en su libro “Nueve cosas que la gente exitosa hace de manera diferente”.
La clave de quienes sobresalen por su inteligencia, perspicacia y creatividad está en cómo hacen las cosas. La capacidad de seguir una estrategia que les permite proponerse un objetivo y lograrlo. Pero, por sobre todo, mantenerse en la cúspide. Alentador, ¿cierto? Abrir las puertas del éxito se puede lograr imitando cómo actúan. Nada se pierde. Lo principal es identificar aquellos pasos que los que han logrado el éxito hacen y usted no. Hasta ahora.
1.- Ser específico. El primer pensamiento de un triunfador es tener una meta lo más precisa posible. Claro, porque no es lo mismo decir que uno quiere perder peso a ponerse como meta perder cinco kilos. “Saber exactamente lo que quieres lograr te mantiene motivado hasta que llegues allí”, dice Grant.
2.- Aprovechar la oportunidad para actuar. ¿Es necesario esperar para hacer esa llamada? Una persona exitosa no deja para mañana lo que puede hacer hoy, especialmente si se trata de oportunidades.
3.-Regular el proceso. Saber exactamente cuál es el camino a recorrer aumenta las posibilidades de éxito. “Si usted no sabe lo bueno que está haciendo, no puede ajustar su comportamiento o sus estrategias”, aclara la experta. Una persona exitosa revisa su progreso semanalmente o incluso diariamente, en función de la meta.
4.-Sea optimista, pero nunca tanto. La sicóloga define la actitud adecuada como “optimista realista”. Es importante valorar la capacidad de éxito, pero no hay que subestimar las dificultades para lograrlo. “Estudios demuestran que pensar que las cosas vienen a uno con facilidad y sin esfuerzo, aumenta significativamente las probabilidades de fracaso”, dice la especialista.
5.-Mejorar ante todo. Creer que se puede es clave. Pero más relevante es trabajar en ser mejor. Muchos consideran que la inteligencia, personalidad y aptitudes físicas son atributos fijos y que sin importar lo que hagan, no mejorarán. Como resultado de eso, indica Grant, nos centramos en los objetivos en lugar de desarrollar y adquirir nuevas habilidades. Quienes logran sus propósitos piensan todo lo contrario: siempre es posible adquirir todo tipo de habilidades.
6.-Voluntad de comprometerse con metas a largo plazo y soportar todas las dificultades que el camino implique. Valentía, dice la sicóloga: los estudios demuestran que las personas valientes suelen tener mayores logros.
7.-Desarrollar la voluntad como un músculo. El autocontrol es una característica de personas exitosas que, al igual que otros músculos del cuerpo, si no se ejercita se debilita. Entrenarlo regularmente permite aumentar esa capacidad. La sicóloga recomienda asumir pequeños retos que serán difíciles al principio, pero la voluntad irá creciendo. Si se está a dieta, por ejemplo, empujarse a no caer en la tentación de un chocolate costará al principio, pero cada vez será menos difícil.
8.-Confiar, pero con sentido de realidad. Quien logra sus objetivos no toma dos tareas desafiantes a la vez. Es que confiar demasiado en las capacidades es arriesgado, aclara la sicóloga. Es como empezar una dieta y dejar de fumar al mismo tiempo.
9.-Saber lo que es necesario hacer, no sólo lo que es suficiente. La idea no es pensar sólo en suprimir lo que se desea cambiar, sino en cómo va a sustituir esos malos hábitos con los buenos. Así, si quiere cambiar el mal genio, no sólo hay que evitar la ira, sino tener conciencia: si está empezando a sentir rabia, haga algo para calmarse.
Fuente: Tendencias de la Tercera
9 enero, 2012
Algunas claves para aprovechar al máximo la charla con el selector de personal.
Quien está en la búsqueda laboral sabe que no es fácil enfrentar la situación de la entrevista personal. Quizás hace meses que estás enviando mails con cartas de presentación y, cuando finalmente recibís esa esperada llamada telefónica, tenés que hacer esfuerzos para controlar la ansiedad y no perder esa chance. La mejor salida para eso es la preparación previa.
Para poder hacer una buena presentación de vos misma, es importante que tengas claros los temas en los que harás foco en la entrevista. Es necesario que estudies tu curriculum para destacar lo mejor de tu experiencia y aquello que esté más relacionado con la vacante ofrecida. Si te llamaron, significa que algo de tu presentación y experiencia llamó la atención del selector de alguna manera. El encuentro personal será tu oportunidad de profundizar ese interés.
Es cada vez más común en los procesos de selección que soliciten que el candidato destaque sus propios puntos positivos y negativos en relación al puesto y en su desempeño laboral en general. Así, es útil que antes de la entrevista ensayes algunas respuestas para estar preparada ante estas preguntas reflexivas. Citá más cantidad de aptitudes positivas y mencioná un ejemplo en que esas cualidades fueron útiles en algún contexto laboral. Además, es conveniente que las negativas puedan ser entendidas como un factor no muy problemático a la hora de desempeñar la tarea propuesta.
Durante la charla, tenés que ser capaz de comentar tus aptitudes y capacidades con números y metas alcanzadas en tus últimos trabajos. Igualmente, tené en cuenta que hoy en día, muchas empresas están eligiendo preguntas que no tienen respuestas correctas o incorrectas, sino que pretenden explorar la creatividad de la persona entrevistada. Por eso, no te sorprendas si, en la charla, el entrevistador indaga sobre la forma en la que se conocieron tus padres o el peso y la altura estimada del Obelisco.
Terminada la entrevista, podés preguntarle al entrevistador cuándo cree que tomarán la decisión y cómo te enterarás de los resultados de la selección. Pasados dos o tres días del plazo indicado, y si la empresa no te dio la respuesta prometida, no está mal preguntar, por mail o por teléfono.
Algunos consejos más para tener en cuenta:
* Es conveniente llegar a horario. Para esto, es recomendable que un día antes verifiques el camino hasta el lugar de la entrevista, así como las líneas de colectivos o subte que tenés que tomar para llegar hasta ahí.
* Si conocés a alguien que trabaja en la empresa, podrías preguntar cómo se visten los empleados habitualmente. Si no conocés a nadie, optá por colores oscuros y evitá las polleras muy cortas, los escotes pronunciados, el exceso de maquillaje y perfume y la bijouterie o joyas que llamen mucho la atención.
* Te sentirás más segura conociendo la filosofía de la empresa, a qué se dedican y algunos detalles que te sirvan para manejarte mejor en la entrevista. Podés consultar el sitio web de la empresa en Internet e indagar sobre sus clientes y, por qué no, sobre su competencia.
* Sé cordial con todas las personas que te atiendan, desde la recepcionista al director de la empresa. Al fin y al cabo, si todo sale bien, serán tus colegas de trabajo y recordarán cómo los trataste ese primer día.
Buena semana! Espero tengan buenas noticias quienes buscan un nuevo desafío laboral. Mane.
Fuente: ElSalario.com (vía Entremujeres.com)
26 septiembre, 2011
Una de las causas del bloqueo sistemático de la carrera profesional de las mujeres es que las mujeres no piden promocionarse ni ascensos ni aumentos de sueldo. Otro freno junto es la percepción que tiene la sociedad y la cultura de la ambición profesional.

Para un hombre, la ambición es legítima. Para una mujer, es sospechosa. Para un hombre el éxito, es el èxito profesional, para una mujer el éxito es, ante todo, el éxito familiar. Las mujeres además no son nada reivindicativas, se identifican con ese rol y se disculpan si tienen ambiciones.
Esta actitud las deja en la cuneta y las empresas se aprovechan de la situación para mantenerlas a precio de saldo. El resultado es una brecha salarial importante, una sobre-representación de los hombres en los puestos de responsabilidad y de dirección y el inmovilismo general de la sociedad, que a pesar del esfuerzo y los avances, lleva una velocidad muy lenta.
Es necesario salir de esa trampa, ser más atrevidas, más desenvueltas y pedir más cosas. Si te encuentras ahí, pide ayuda, háblalo. Y no tengas miedo de perseguir sus intereses. También olvídate de la hipersensibilidad a las críticas y no dudes en que lo que buscas es lo que legítimamente te pertenece.
30 agosto, 2011

Madre, mujer, esposa, amante, amiga, dueña de casa, trabajadora, profesional. ¿Les suena?, si verdad, y como si fuera poco queremos constantemente superarnos, y lo más difícil y cansador: aspiramos a hacer todos estos roles a la perfección.
Con esta multiplicidad de tareas es muy difícil ser eficientes en todas, lo que importa es ir logrando un adecuado equilibrio que nos acomode a cada una.
Es imprescindible que nos hagamos cargo de que NO SOMOS PERFECTAS, hacemos lo que podemos con los recursos y la manera de ser con la que contamos.
Si seguimos aspirando a la excelencia estamos capturadas en nuestra propia cárcel y estamos fritas!!! Pretender que todo ande bien, es un anhelo imposible. Somos incompletas tenemos grietas y fallas. Nos equivocamos, nos confundimos, no tenemos todo claro y esa es nuestra realidad humana.
Si tenemos múltiples quehaceres: ser mamá, preocuparnos de la casa, de los niños, de la oficina, a veces algo fallará un poco. Si estoy muy abocada a la pega, a lo mejor los niños van tener algunas dificultades. Si puedo trabajar menos para estar con los niños, no me voy a desarrollar tanto profesionalmente por un tiempo, es decir no se puede todo.
Si aprendemos a hacer algunas renuncias, y nos damos cuenta que no por eso no somos ni peores mamás, ni profesionales ni dueñas de casa; nos convertiremos en mujeres más sanas y realistas, pues podremos hacernos cargo de lo que somos: PERSONAS DE CARNE Y HUESO por muy obvio que suene.
Autor: Viviana Sosman en Viva las Mujeres.
26 agosto, 2011

Estudios científicos demuestran que el humor es un estado de ánimo que presenta numerosos beneficios para la salud, las relaciones y la eficacia en trabajo. Según dichos estudios, el buen carácter reduce el estrés, estimula la motivación, fomenta un agradable clima laboral, cohesiona los equipos humanos, potencia la creatividad e incrementa el impacto persuasivo de los mensajes de venta.
La productividad, eficacia y el clima laboral mejoran si el trabajador se encuentra satisfecho y contento dentro de su ambiente. Es por esto que el principal objetivo de las compañías debería ser promover la felicidad de los empleados. Algunos puntos que pueden resultar de gran utilidad para hacer del trabajo una actividad entretenida:
* Sumar fotografías en el puesto de trabajo. Decora tu escritorio con fotos de amigos, familia y seres queridos. Eso aumentará la motivación diaria. Eso sí, no te extralimites para evitar distracciones.
* Descansar. Sal a caminar, prepárate un café, ingiere algún alimento, conversa temas ajenos al trabajo al menos una vez al día. Son pequeñas pausas que puedes realizar durante la jornada que te permitirán relajarte, despejar tu mente y trabajar con mayor eficacia.
* Ser amables y cordiales entre los compañeros de trabajo. Manten una actitud positiva y abierta para cumplir con las tareas asignadas, con el fin de transmitir alegría y generar un clima laboral agradable.
* Incorporar las críticas y correcciones de los superiores como buenos consejos para mejorar el trabajo. Si de ellas se logra hacer algo constructivo, la motivación para desarrollar las tareas, se verá potenciada.
* Celebrar y festejar fechas importantes. Aniversarios, cumpleaños y otras fechas institucionales deben ser celebrados para generar nuevos espacios de intercambio social entre los empleados.
* Adelantar trabajo. En el caso de haber terminado con las responsabilidades asignadas, aprovecha el tiempo para hacer futuras tareas. Te permitirá sentirte satisfecha y trabajar más relajada los próximos días.
* Evitar el estrés. Aprende a manejar las situaciones que te generen presión en la oficina e ignora aquellos compañeros que puedan producir malhumor.
Buenísimo consejos no creen?? El trabajo puede ser más llevadero! Besos, Mane.
Fuente: Trabajando.com (vía Entre Mujeres)
17 agosto, 2011
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