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Llegó marzo. Atrás quedaron los baños de sol en la playa, las siestas a media tarde y los atardeceres en familia. Se hace necesario retomar el ritmo laboral, lo que puede generar estados de tensión en algunas personas. Se trata del denominado estrés post vacacional. “Siempre va a haber un periodo de adaptación después de haber pasado un tiempo con un ritmo más relajado. Hay que entender que es normal agotarse en un principio, ya que el cuerpo se debe ajustar a la nueva carga”, explica el psicólogo de Vidaintegra, Luis Díaz.
Los signos característicos de este trastorno son cansancio, ansiedad, mayor o menor apetito, insomnio, angustia, náuseas e irritabilidad, los que suelen manifestarse paulatinamente en la mayoría de los casos. “La duración del estrés post traumático es variable, pudiendo ir desde una semana hasta un mes. En caso de extenderse más allá de los parámetros considerados razonables, es recomendable acudir a un especialista, ya que podría ligarse a problemas personales y no necesariamente laborales”, añade.
Los más afectados
Las personas que con mayor frecuencia presentan estrés post vacacional son aquellas que toman pocos días libres, las que retornan de modo abrupto al trabajo o simplemente aquellas que no logran descansar, como es el caso de muchas mujeres con hijos muy pequeños. Asimismo, las que tuvieron un año crítico por diversos motivos o las que sufrieron pérdidas importantes en este último periodo.
Aunque no existen estadísticas en el país acerca de este síndrome, expertos españoles señalan que el 35% de los trabajadores entre 25 y 40 años presenta esta alteración en la península ibérica.
¿Qué hacer?
Como una forma de evitar el estrés post vacacional, el especialista recomienda planificar bien los viajes, de modo de no retornar el día previo al ingreso del trabajo. La vuelta progresiva permitirá volver a la rutina, sin convertir ese momento en un hecho catastrófico. “Lo ideal es tomar vacaciones y llegar la semana antes de entrar a trabajar, para que haya tiempo suficiente de realizar las tareas pendientes, aunque eso signifique menos días en la playa”, propone el especialista.
En la misma línea, organizar la agenda por prioridades y evitar el desorden y suciedad en el lugar de trabajo también puede contribuir a hacer más agradable el retorno.
De igual manera, el psicólogo recomienda ingresar a trabajar paulatinamente. “Se puede entrar a trabajar un día jueves y no el lunes a las ocho de la mañana. Así son sólo dos días de trabajo y después viene el fin de semana. Ello hará más ameno asumir las responsabilidades”.
Otra de las claves es intentar descansar y tener buen humor, sobre todo en el difícil mes de marzo, en el cual los gastos por concepto de permisos de circulación, uniformes y matrículas pueden incrementar el estrés. Planificar de antemano estos gastos e irse de vacaciones con los útiles y uniformes comprados puede ayudar a que marzo no lo enferme.
Claves para evitar el estrés post vacacional
- Planifique sus vacaciones, retornando con anticipación a su hogar.
- Asuma paulatinamente sus responsabilidades.
- Organice su agenda por orden de prioridades.
- Mantenga su lugar de trabajo limpio y ordenado.
- Conserve el buen humor.
- Trate de dormir más horas en un comienzo.
- Genere espacios de relajo durante el año, de modo que las vacaciones no sean la única época para salir de la ciudad o de descansar.
Fuente: Vidaintegra.cl
5 marzo, 2012
El placer que surge en los días de descanso no tiene por qué acabar cuando se retorna al trabajo. Parece difícil imaginarlo: el regreso a la rutina del año sin la sensación abrumadora de las responsabilidades que se vienen por delante. Pero se puede cuando vemos la instancia como el inicio de un tiempo nuevo, con cambios y proyectos personales que cumplir.
Siempre se puede ver el vaso medio lleno. En lugar de volver de las vacaciones dejando que nos ataque la angustia, la ansiedad y hasta algún malestar físico, todos ellos síntomas de lo que se llama síndrome posvacacional, se puede tomar la situación como la mejor instancia para plantearse un desafío o una meta para el siguiente período. ¿Por qué? Raúl Carvajal, sicólogo de Clínica Santa María, explica que cuando hay un sentido, es más fácil hacer las cosas: “Las vacaciones permiten cerrar el ciclo anterior y empezar uno nuevo. Volver al trabajo abre un nuevo comienzo, preguntarse, tal vez, qué conseguir, cómo programar los siguientes meses y retomar aquello que durante el año anterior no se hizo por falta de ánimo, flojera o rutina. Así, el término de las vacaciones puede ser una posibilidad maravillosa de recomenzar”.
Uno de los puntos más importantes para evitar el estrés de retornar al trabajo será cómo vivir ese regreso. Sandra Rodríguez, sicóloga de la Mutual de Seguridad, dice que es relevante saber si en el día a día la labor que desarrollamos nos satisface de verdad. Y no solamente en lo económico. Tiene que ver con los aspectos positivos de la actividad que hacemos, ya que esto es lo que nos incentiva realmente y a largo plazo, explica la sicóloga. De esta manera, la vuelta de las vacaciones es un buen momento para analizar si hay posibilidades de hacer ajustes o cambios.
Nuevo enfoque para los problemas
Aprovechando el ‘vuelito’ de buen ánimo que nos dejan las vacaciones, cuando hay problemas en el ambiente laboral, es conveniente desarrollar lo que los sicólogos llaman reencuadre cognitivo. Quiere decir que no hay que enfocarse en lo desagradable de una situación, sino dar vuelta el asunto y armar un cuento que sea el que más nos sirve. En el caso de problemas con alguien en particular, decir, por ejemplo, ‘qué mal lo está pasando en su vida’. “Esta forma de regulación emocional permite no enganchar, pues quedarse pegada en el cuento de que esa persona tiene algo contra mí es inmanejable”, explica la sicóloga laboral María Paz Tagle.
También, dado que a la vuelta de vacaciones las emociones están más tranquilas, puede ser un buen momento para abordar o prevenir desencuentros. Decir: “Oye, mira, el año pasado tuvimos problemas, ¿cómo podemos hacer para que no pase lo mismo?”.
Autocomprensión
Los primeros días de trabajo no son apropiados para intentar hacer las tareas mejor que nunca o exigirse más. Hay que estar consciente de que se necesita de algunos días o una semana de adaptación. Así, por ejemplo, es normal tener sueño a la hora de almuerzo o llegar más cansados a la casa. “No puedo pretender volver de las vacaciones y tener el nivel de rendimiento que tenía antes de salir, no pasa nunca y tratar de hacerlo genera ansiedad y frustración porque uno está más lento y desconcentrado, se está en otra, todavía nos suenan las olitas en la oreja”, sostiene Raúl Carvajal.
Planear la agenda
Cuando se organizan vacaciones fuera de la ciudad, antes de volver a trabajar, es necesario dejar algunos días para ordenarse y no tener un paso brusco a la rutina laboral. Basta con llegar tres o cuatro días antes para ordenar todo lo que se viene y desarrollar gradualmente las actividades cotidianas. Parte de este trabajo de normalización tiene que ver con retomar una dieta más sana y un horario acorde con las obligaciones diarias. Ideal si se logran siete u ocho horas de sueño, importantísimas para el adecuado descanso del organismo de un adulto.
No se trata de ponerse aburridos. “Las rutinas dan estructura, nos encarrilan y sirven para evitar la sensación posvacaciones de que uno está como medio perdido”, explica María Paz Tagle. Y para todo esto, es muy útil organizar una agenda, especialmente para el primer mes luego de las vacaciones. La idea es planear cómo enfrentar ese tiempo, retomar el trabajo y qué actividades hacer.
2 marzo, 2012
En una semana, todo vuelve a la normalidad. Otra vez los tacos, la rutina colegio-trabajo, el cansancio… Y la misma lista de reproducción en el mp3, que porque se esmeró en febrero, de nuevo tiene esa canción brasilera de moda que ya está odiando y que en marzo no resistirá. Y eso, aumentará aún más la lata y el agotamiento prematuro.
A menos que -una humilde sugerencia- lea este artículo y descubra cómo en dos semanas de música dirigida se puede entrenar el cerebro para que no se estrese y esté enfocado. Suena a “¡lleve ya!”, es cierto, pero esto tiene mucho más de ciencia y menos de comercial de TV de lo que pudiera llegar a parecer a simple vuelo de pájaro.
Para partir, lo que viene a continuación es el resultado de una investigación hecha por un neurocientista cognitivo, una neuróloga y un escritor. Ellos son los autores del libro La Lista de Reproducción que Puede Cambiar tu Vida, de reciente publicación en ese país, en el que proponen crear listas de melodías para cada ocasión en que necesitamos cambiar nuestros estados de ánimo, de esa manera se entrena al cerebro para que vincule el comportamiento a la música.
Más claro: en su Ipod puede agregar el compilado con el nombre “manejando hacia el trabajo” para llegar energizado. “Escuche de 7 a 12 minutos su lista antes y después de las tareas específicas, como el viaje hacia su lugar de trabajo. Su mente irá automáticamente a la mentalidad específica que usted desea. Los resultados estarán en 14 días y en tres meses obtendrá resultados completos”, dice a La Tercera Joseph Cardillo, uno de los autores del libro.
Si está esperando que estos tres especialistas le digan específicamente qué canciones poner en su lista, está perdiendo un poco el tiempo. No hay una lista predeterminada. Depende de los gustos de cada uno. Pero, sí hay una guía básica para crear un compilado y los tres aspectos que, según los autores, puede mejorar con sus canciones favoritas.
1.-Claves para armar su lista de música: Lo primero es buscar canciones que le gusten mucho, desde las antiguas que apenas recuerda hasta las que descubrió este verano (incluida la de ese agotador coro “nossa, nossa”). El segundo paso es reconocer en qué situaciones una canción sirve más. Así, por ejemplo, le puede gustar una melodía que lo relaja en un taco, pero le carga escuchar en el trabajo. Selecciónela. Porque según los autores, la repetición es clave. Por eso, cuando encuentre que una canción funciona; que lo pone en el estado mental que quiere, la tiene que oír muchas veces para que quede arraigada en la memoria y el cerebro lo relacione con el momento.
El siguiente paso es armar las diferentes listas para cada ocasión y ordenarlas. La jerarquización puede ser de más lenta a más rápida, de más a menos emocionales; depende de cada cual. Lo que importa es que, según los autores, las ondas cerebrales que controlan los estados de alerta y calma, pueden modificarse a través de la música. En esos términos, si está resolviendo un problema matemático las ondas Beta -encargadas de mantenernos en alerta- suben y, consecuentemente, descienden las Alpha y Thetas, asociadas a un estado de calma. La idea es elegir una canción que ayude a equilibrar estas ondas.
2.- Playlist para aliviar la ansiedad: La dopamina es una hormona capaz de reducir los niveles de estrés mediante el aumento de la sensación de placer. En esa línea, obvio, la música placentera libera más dopamina. Pero aquí hay algunas especificaciones que vale la pena tener en cuenta. Por ejemplo, para enfocarse en una tarea puede incluir la composición Sonata para piano en do mayor, de Mozart. “Si no le gusta la música clásica, para calmarse hay que elegir canciones con menos de 100 beats (pulsaciones) por minuto”, dice Cardillo, sobre una medida que en música da cuenta de un ritmo acelerado o lento. También sirven sonidos y melodías que su madre escuchaba cuando estaba embarazada de usted. Cuando ya tenga la selección de música suave, considérela para escucharla 20 minutos antes de una reunión estresante. Inmediatamente después de que termine la reproducción, ponga una canción que le suba el ánimo. Así estará tranquilo y con energía.
3.-Playlist para estar alerta: Los pulsos o beats por minutos (bpm) pueden acrecentar nuestra alerta. Así, para aumentar el nivel de atención, tiene que elegir canciones que tengan más de 100 beats por minuto. ¿Sugerencias? La canción Lady Madonna, de The Beatles, tiene 110 bpm, y Jailhouse Rock, de Elvis Presley, 171.
Ahora, si a lo que escucha le agrega baile, mejor, porque la combinación movimiento y sonido hace que se eleven los efectos de la música en su mente. Por eso, si es de los que salen a trotar, elija canciones que tengan entre 150 a 175 beats. Lo ideal para mejorar la alerta es que el primer track tenga 100 (bpm) y después se eleven a 130. Y ahora, lo mejor es que alterne de siete a 10 minutos música de bajo bpm con tres minutos de altos beats.
4.-Playlist para mejorar la memoria
Ya sabe que escuchar música y bailar es más eficiente. Lo que no sabe es que la combinación de ambos es lo más efectivo para traer de vuelta algunas habilidades de la memoria en pacientes de parkinson, según expone el libro.
Por eso mismo, a modo de ejercicio elija una canción de buen ritmo y que le traiga recuerdos placenteros. Escúchela varias veces y repita esos recuerdos. Cuantas más áreas del cerebro utilice al recordar, mejor será su habilidad. Por eso es bueno agregar detalles visuales, tacto o emoción. Además, lea y memorice el texto sin música. Así el cerebro empezará a recordar más rápidamente.
Fuente: La Tercera
http://elblogdenosotras.com/2012/02/como-convertir-tu-casa-en-un-spa/
1 marzo, 2012
Existen distintos métodos para erradicar los pelos tras el verano y no terminar con el fascinante tono. Conoce los pros y contras de cada uno de ellos.
Si eres de las que teme echar a perder el bronceado de verano llegado marzo, para tí existen algunas soluciones. Conscientes que la depilación es un proceso constante que no puedes aislar de tu rutina, aquí podrás encontrar algunos métodos efectivos para no arruinar tu nuevo tono de piel.
Los especialistas en depilación siempre alertan sobre las posibilidades de sufrir manchas en la piel, algún tipo de alergia, enrojecimiento más prolongado en pieles que están recién bronceadas por el sol, o también aquellas que se broncean después de la depilación.
La cera, jaleas, cremas o algunas máquinas pueden producir esos efectos y es por eso la tecnología láser puede ser una de las alternativas ideales para esta problemática. Acá te mostramos las diferencias
Depilación con cera: esta es la más utilizada entre las mujeres, pero puede primero ser más dolorosa de lo normal, si las pieles están recién bronceadas y aún delicadas por el sol. Se ha visto que provoca irritaciones en estas pieles y también puede provocar manchas, ya que la piel tiende a desprenderse y quitar así el efecto del dorado fascinante.
Maquina de afeitar manual: utilizar este método para depilarte, siempre ha sido cuestionado, pero hacerlo después del bronceado es más perjudicial aún. Sus navajas van rallando la piel y raspando lo que tanto te costo conseguir con horas y horas de sol. Además, como siempre y más aún después del verano, resulta un método muy irritante.
Maquina depilatoria eléctrica: Si siempre es dolorosa, en pieles recién bronceadas es aún más, pues puede provocar irritación o la aparición de alergia.
Depilación láser: “Este tipo de laser -láser de diodo-, protege la piel bronceada porque tiene parámetros que queman el pelo pero protegen la piel, aparte del cabezal frío, que evita el dolor y las quemaduras. Puedes depilar sin problemas una piel morena o bronceada por el sol”, explica Sheyla Centeno profesional especialista en el manejo del láser.
“Hemos depilado pieles bronceadas con total éxito, y sin inconvenientes. Es una preocupación para muchas personas y viene acá y nos preguntan si pueden tomar sol después de la depilación y les explicamos que sí es posible, pero se deben esperar un par de días y no tendrán ningún problema. Hay personas que se depilan antes de irse al Caribe y no han tenido inconvenientes durante sus vacaciones”, finaliza la especialista.
¿Qué método ocupas tú? ¡Cuéntanos! Un beso, Tati.
Fuente: Biut.cl
1 marzo, 2012

Luego de un año de arduas jornadas laborales y mucho desgaste físico, lo mejor que nos puede pasar es disfrutar a pleno del período vacacional, aprovechar al máximo cada día y volver renovados. Aunque, claro, no siempre es así para todos.
Hay quienes no logran distenderse del todo durante sus vacaciones, ya que no terminan de delegar sus tareas en aquellos que se quedan a cargo de éstas durante su ausencia; atienden todas las llamadas y continúan contestando mails como si hubieran instalado el escritorio de la oficina frente al mar o la montaña.
Por suerte, hay quienes sí logran desconectarse del trabajo porque entienden que eso es sano y necesario. Para los primeros, puede que la vuelta al trabajo no implique un sacrificio importante porque, de hecho, es probable que sea algo que hayan estado esperando durante todo su receso. Para los segundos, la vuelta a la oficina puede implicar un shock estresante y difícil de llevar.
Si te sientes identificada con el segundo grupo, es probable que, cuando estés de regreso de tus vacaciones, te sientas un poco triste, nostálgica…, ¡desesperada! Pero, tranquila, esto es de lo más normal. La clave está en poder manejarlo y, en poco tiempo, superarlo. Para eso, compartiré contigo algunas claves acerca de cómo sobrellevar la vuelta de la vacaciones.
Retorna con anticipación
Si te fuiste de viaje, una buena idea es planificar el retorno con anticipación. Es preferible que vuelvas a tu casa un par de días antes de tener que volver a trabajar. Esto aliviará el contraste entre las vacaciones y la rutina laboral, ya que lentamente te irás poniendo en contacto nuevamente con tu vida cotidiana. Además, ten en cuenta que volviendo antes evitarás carreteras y autovías congestionadas a causa de la cantidad de gente que viaja el último día de vacaciones.

Descansa bien los últimos días
Es común que quieras hacer todo lo que no hiciste hasta ese momento, pero piensa que es mejor retomar tus actividades cargada de energía y sin estrés. No querrás reanudar la rutina agotada como cuando la abandonaste.
Nuevas metas
Aprovecha el corte que implica un período vacacional para plantearte nuevas metas. Emplea los últimos días de descanso para pensar en eso y planificar nuevos retos y proyectos. Esto ayudará a que estés más motivada para volver y poner en marcha esos planes.
Para el fin de semana…

Planifica una escapada de fin de semana con amigos, en pareja, sola, o como más te guste. Ya que has comprobado que viajar resulta renovador, puedes proponerte hacerlo varias veces a lo largo del año. Es más fácil llevar la vida laboral si sabemos que, cada tanto, hay un “oasis” de paz que nos espera. No lo dudes, ¡date ese gusto!
El hecho de retornar a la oficina y adaptarse nuevamente a la rutina laboral puede arrastrarte hacia un estado de bajón anímico. Tal vez durante los primeros dos días ni lo adviertas, ya que estarás ocupada hablando de tu viaje y compartiendo fotos con amigos y familiares. Sin embargo, tarde o temprano llegará el momento de advertir que no habrá vacaciones por un largo tiempo.
Los tips que he compartido contigo en esta oportunidad te ayudarán a atravesar esa dura situación y a hacer del resto del año laboral algo mucho más ameno y llevadero. ¡Mucha suerte!
Fuente: iMujer.com
22 febrero, 2012
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